El Reto de la Eliminación de la Epidemia de Sida para el año 2030, ¿lo alcanzaremos en Guatemala?

Dr. Carlos Rodolfo Mejía Villatoro
Editor en Jefe Revista de Medicina Interna de Guatemala
Jefe de Clínica de Enfermedades Infecciosas
Hospital Roosevelt

La epidemia de Sida alrededor del mundo ha constado la vida a más de 50 millones de personas desde la década de los años 80 del siglo pasado. Hemos sido testigos de los dramáticos cambios y progresos en los últimos 35 años, tanto en su mitigación con cuidados paliativos antes de la era del Tratamiento Antirretroviral (TAR), en el año 1996, durante la conferencia mundial de Vancouver en donde tratamientos muy complejos y de baja tolerancia empezaron a bajar la mortalidad por Sida y las enfermedades relacionadas, de manera constante en el siglo XXI.

Las iniciativas de Médicos sin Fronteras en nuestro país, Honduras, Camboya y Sudáfrica, marcaron un camino al demostrar que estas terapias funcionaban de manera similar en los países de bajos recursos a lo que lo hacían en el mundo desarrollado, siempre y cuando la adherencia al TAR fuera adecuada.

En Guatemala más de 16,000 personas recibían TAR a diciembre del 2015 y la tasa de transmisión madre a hijo, ha logrado ser erradicada en Hospitales como Hospital Roosevelt y  General San Juan de Dios, con avances en otros centros en el interior del país.  Lamentablemente esta estrategia exitosa, cuando se implementa, todavía requiere tener cobertura universal en los servicios de salud del país, asi como en las comunidades más lejanas, con participación de líderes comunitarios y comadronas en las regiones más postergadas del país, para llegar al éxito que significa eliminar el Sida pediátrico, el cual está desapareciendo progresivamente en los países desarrollados o en países con  sistemas de salud disciplinados, bien organizados como o hicieron ya Cuba y Chile en el continente americano.  Ello muestra que si la salud se maneja como un derecho, técnicamente y con acceso universal, el éxito se puede alcanzar independientemente de la ideología.

Ahora sabemos que ponemos en práctica la Estrategia del 90-90-90, que significa encontrar por medio del tamizaje organizado de manera estratégica en los servicios de salud públicos, privados, seguridad social y otros actores. podríamos ofrecer TAR a todos ellos, asegurando la retención en el cuidado y tratamiento de al menos el 90% de los detectados, y buscando alcanzar la supresión virológica sostenida en el 90% de los tratados, podríamos empezar a revertir la epidemia a partir del año 2020 y eliminarla en el 2030, dado que la transmisión sexual, responsable de al menos el 95% de las nuevas infecciones, se detendría.

El reto como país es grande, pero se ha demostrado que en el país podemos lograr resultados exitosos similares a los que los países mas desarrollados van alcanzando.  Es una decisión política, pero el manejo debe estar respaldado por altos estándares técnicos, ausencia de corrupción y un gran compromiso de toda la sociedad. Mantener viva esa esperanza y esa promesa es lo que deseamos y esperamos que El Día Mundial del SIDA 2016, nos haga reflexionar y renovar.

Imagen tomada: http://www.educacionyculturaaz.com/wp-content/uploads/2014/12/sida.jpg

Enlace de interés: https://www.vercalendario.info/es/evento/dias_especiales-naciones_unidas_onu-1-diciembre-2016.html

Intento Suicida: Una Epidemia Silenciosa

Jorge Maximiliano Laynez Chay, Geovanni Raúl Castillo Oloroso, María Fernanda Coy Rodríguez, Mariano  José Díaz Sánchez,  Rolando Antonio Palacios Ríos

A nivel mundial cada día hay en promedio  3 mil personas que intentan suicidarse , 10.2 millones de habitantes realizan algún tipo de conducta suicida al año, y alrededor de 30 millones estarían en riesgo de presentar este tipo de conductas. Se pronostica que para 2020, se suicidarán 1.5 millones de personas al año. El 70% de las personas que se quitan la vida lo hace por estrangulación y el 15% por sobredosis, siendo los jóvenes la población más afectada generando un impacto global.1,2,13

La mayor prevalencia de intentos suicidas ocurre entre la adolescencia y parte de la edad adulta comprendiendo las edades entre 14 y 29  años de edad, y los métodos más frecuentemente utilizados son medicamentos o químicos organofosforados. 4,5,6,15,16,18

En el 2005 en Perú, de 380 casos, 63.7% fueron mujeres, 74% estuvo entre las edades de 15 y 29 años y 61.2% eran solteras. Las principales causas en el 40.9% fueron las discusiones familiares, en el 33.3% de pareja y los métodos más frecuentes fueron el uso de compuesto órgano fosforados en el 75.3% e intoxicaciones medicamentosas en el 20.3% de los casos. 7,8,9

En Chile entre el 2002-2004, de 43 de los casos 88% eran mujeres con una media de edad de 13.1 años, los fármacos usados fueron una combinación de varios tipos (53%), además se encontró que la violencia intrafamiliar (53%) y la presencia de rasgos depresivos (43%) son los factores que agregan riesgo significativo de suicidio. 3,4,5,17

Asimismo en Colombia, se observó una mayor prevalencia en el género femenino (79%) y la edad promedio de los pacientes suicidas fue de 14.5 años. Se describió como método más utilizado el uso de organofosforados (43%).8, 9, 10

En Guatemala entre 1999 y 2001 se encontró que de 175 casos el 60.5% fueron mujeres, 91 de las cuales (50.7%), presentó el envenenamiento como el método suicida más frecuente. El  62.9% tenían edades entre 10 y 25 años.14 Un estudio realizado en la urgencia del Hospital Roosevelt se encontró  que de 50 pacientes estudiados, 53% eran hombres (33% empleó organofosforados)  y 46% mujeres (37% utilizó benzodiacepinas).18

Nosotros realizamos un estudio en el 2013 en el Hospital Roosevelt, donde se incluyeron 18 pacientes con un promedio de edad de 23 años (9-41 años), 16/18 (89%) fueron mujeres. Doce de 18 (67%) consultaron a la emergencia de Medicina Interna, 3/18 (23%) a la emergencia de cirugía y 2/18 (11%) a la emergencia de pediatría. Catorce de 16 mujeres (88%) eran solteras, el resto casadas. Uno de los 2  hombres  es casado, uno soltero. Los intentos suicidas eran por problemas familiares y conyugales (66.5%), depresión (5.5%), problemas económicos (5.5%). Los métodos utilizados fueron cumarínicos (28%), corte de venas (16.5%), antiinflamatorios no esteroideos (11%), barbitúricos (11%), metformina (11%), ahorcamiento (11%) y corte de venas y cumarínicos (11%). Para el 72% fue su primer intento, para 5.5% fue su segundo intento, para 5.5% fue su tercer intento.

Los intentos suicidas son cada vez más frecuentes, y según los medios de comunicación cada vez a edades menores, por lo que la educación debe abordar el tema del valor a la vida. La comunicación de los padres con los hijos debe ser un pilar importante en su formación, y ambos son necesarios para poder tener bases emocionales sólidas. Por otra parte, los departamentos de salud mental deben ser fortalecidos para darle seguimiento a estos casos y así tratar de evitar nuevos intentos suicidas.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

  1.  Notimex. E. I. En el mundo 1 millón de personas se suicida anualmente, casi 3 mil diarios. Lunes 10 de septiembre de 2012, . Rev redaccion  Quo . pp 1-2.
  1. García .J. E. P. Suicidio y riesgo de suicidio. Revista Anales del Sistema Sanitario, de Navarra. 2002;25(3):87-96.
  1. Paredes C, Orbegoso R, Rosales T. Caracterización del paciente con intento de suicidio en un Hospital General de Lima, 1995-2004. Rev Perú Med Exp Salud Publica 23(4), 2006: pp 293-296.
  1. Leiva H, Alamos L, Prüssing L, Uriarte A. Intento de suicidio: características clínicas y epidemiológicas. Sexta Región de Chile 2002-2004. An Pediatr (Barc), 2008, vol. 69 núm 02.
  1. Carmona A, Arango CA, Castaño JJ, Escobar J, García CA, Martínez SG, et al. Caracterización del intento de suicidio en una población ingresada a un hospital infantil de Manizales (Caldas, Colombia) 2000-2008. Archivos de Medicina (Col), 2010, vol. 10, núm. 1, pp 9-18.
  1. Becerra LT, Vite V. Caracterización del paciente con intento suicida atendido en el Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado, Hideyo Noguchi, Lima, Perú. Revista Científica de Enfermería (RECIEN), 2003, pp 9-12.
  1. Reyes H, Castro R, Polo L, Ceballos G. Características psicodemograficas de los pacientes atendidos por intento de suicidio en un hospital de Tercer Nivel de la Ciudad de Santa Marta, Colombia. Revista de la Facultad de Ciencias de la Salud, 2005, Vol. 2 No.1, pp 27-35.
  1. Piedrahita LE, Mondragón D, García MA, Mesa JS. Caracterización de los factores relacionados con el intento de suicidio identificados a partir de la aplicación del proceso de enfermería en niños y adolescentes hospitalizados en la unidad de salud mental del Hospital Universitario del Valle “Evaristo García” y su familia. Revista Colombiana de Psiquiatría, Vol. XXXI N° 2 (2002). 91-104.
  1. Castelli Candia P, Serrano Gómez C. El paciente con tendencias suicidas: características generales. Rev Panam Salud Pública. 1999, vol. 6 n.4.
  2. Bella ME, Fernández RA, Willington JM. Intento de suicidio en niños y adolescentes: depresión y trastorno de conducta disocial como patologías más frecuentes. Argent. Pediatr. 2010, vol. 108 n.2.
  1. Von Dessauer B, Ortiz P, Hinostroza T, Batasvew A, Velásquez A, Correa M. Intento de suicidio vía ingesta de fármacos en niños. Rev. Chil. Pediatr. 2011, Vol. 82 no. 1, pp 42-48.
  2. Peña LY, Casas L, Padilla M, Gómez T, Gallardo M. Comportamiento del intento suicida en una grupo de adolescentes y jóvenes. Rev Cubana Med Milit. 2002, vol 31: pp 182-187.
  1. García H, Sahagún JE, Ruiz A, Sánchez GM, Tirado JC, González JG. Factores de riesgo, asociados a intento de suicidio, comparando factores de alta y baja letalidad. Rev. Salud Pública. 2010, vol 12: pp 713-721.
  1. Pérez ME. Intento de suicidio en mujeres de 20 – 30 años de edad en el hospital de accidentes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social. Tesis. Universidad de San Carlos de Guatemala; Noviembre 2006.
  2. Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental. Suicidio y Psiquiatría. Recomendaciones preventivas y de manejo del comportamiento suicida. Madrid 2011. 59-181.
  3. León LE. Prevalencia y caracterización epidemiológica del paciente con intento de suicidio y el enfoque psiquiátrico del médico tratante. Tesis. Universidad de San Carlos de Guatemala; 2001.
  4. Pérez VT, Parra ZL. Repercusión familiar del comportamiento suicida. Rev Cubana Med Gen Integr 2004 20 (5-6).
  5. Pérez L. Intento suicida en el servicio de urgencia de Medicina Interna en el Hospital Roosevelt durante enero a octubre del 2011. XXXI Congreso Nacional de Medicina Interna; 2012.

  6. Imagen tomada de: http://www.carlospazvivo.com/images/stories/2016-07-julio/drama_cordoba.jpg

Lo que la Industria Azucarera nos hace creer “Culpen a la Grasa”

Dr. Juan Pablo Moreira Díaz
Médico Internista y Endocrinólogo
Jefe Unidad de Endocrinología Hospital Roosevelt

En una ocasión fui invitado a asistir a una especie de “coloquio” de una industria gigantesca de bebidas carbonatadas, en la cual, el objetivo principal por parte de los organizadores era pintar a dicha industria y a sus productos (particularmente las bebidas carbonatadas azucaradas) como aliados en la lucha por la salud de los pueblos.  En esa época empezaron a resonar algunos estudios, que fueron reivindicados más tarde por otros con mayor peso de evidencia estadística, que demostraban la asociación entre la ingesta de ese tipo de productos y el aumento de la pandemia de obesidad que vivimos en la actualidad. Realmente pueden llegar a ser bastante persuasivos.  Buscando información para una plática me encontré de pronto con una publicación de The New York Times, elaborada por Anahad O´Connor, y publicada en línea el 12 de septiembre de 2016, en la cual profundiza sobre este tema (1).  A continuación, les presento mi interpretación de la información que se presenta.

Resulta que de acuerdo a la revisión de documentos históricos recientemente liberados, la industria azucarera financió a “científicos” en los años de 1960 para desvirtuar la asociación entre el azúcar y la enfermedad cardiaca, y promover la culpabilidad, por así decirlo, de las grasas saturadas en el asunto en cuestión.  Los documentos internos de la industria azucarera, recientemente descubiertos por un investigador de la Universidad de California, Stanton Glantz, y publicados en JAMA Internal Medicine (2), sugieren que cinco décadas de investigación sobre el papel de la  nutrición en la enfermedad cardiaca, incluso las recomendaciones nutricionales actuales, podrían haber sido moldeadas por dicha industria.

Los documentos muestran que un grupo llamado “The Sugar Research Foundation”, conocido hoy como “The Sugar Association”, les pagó $50,000 (en valor actual) a tres científicos de Harvard en 1967 para publicar una revisión de la investigación sobre el azúcar, la grasa y la enfermedad cardiaca.  Los estudios usados en la revisión fueron seleccionados por el grupo azucarero y el artículo, que se publicó en la prestigiosa The New England Journal of Medicine (¡quien no la ha leído!), minimizó la asociación entre el consumo de azúcar y la enfermedad cardiaca, implicando de manera importante a la grasa saturada.

Pero eso no es todo, reportes más recientes muestran que la industria de alimentos ha continuado con su influencia en la ciencia de la nutrición.  En el 2015, un artículo publicado también en The New York Times, revelaba que la Coca-Cola, el mayor productor de bebidas azucaradas en el mundo, han proveído de millones de dólares en financiamiento a investigadores que buscaban desvincular a dichas bebidas de su asociación con la obesidad.  En junio, Associated Press reportó que los fabricantes de dulces estaban financiando estudios que proclamaban que los niños que comen dulces tienden a pesar menos que los que no lo hacen.

Claro que la Sugar Association salió a defenderse, mencionando que el estudio de 1967 se publicó en una época en la que no se requería que los autores mencionaran sus patrocinios, y que además, la investigación “ha contribuido” al debate científico, planteando que el azúcar no es el único responsable de las enfermedades cardiacas.

Por supuesto que el debate continúa, ya que durante décadas, las recomendaciones se centraron en reducir la ingesta de grasas saturadas, llevando a muchas personas a aumentar su consumo de alimentos bajos en grasa, pero altos en carbohidratos.  Algunos consideran que este ha sido un factor importante en el aumento de la “globesidad”.   A pesar de que la reducción del consumo de grasas saturadas sigue siendo una piedra angular de las recomendaciones nutricionales actuales, instituciones importantes como la Asociación Americana del Corazón (AHA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras, han empezado a advertir acerca de la relación entre el alto consumo de azúcar y el aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares.

¿Qué más podemos decir de estos documentos de la industria que han salido a la luz?  Bueno, constituyen una especie de recordatorio del por qué la investigación debería ser financiada por fondos públicos  más que depender del financiamiento de la industria.  Además, pone el dedo en la llaga sobre los motivos reales de algunos de los altos ejecutivos de las industrias relacionadas con los alimentos en cuanto a “modificar” la información disponible y las recomendaciones, de acuerdo a sus propios intereses.  En palabras del ejecutivo que “contrató” a los científicos de Harvard para la elaboración del artículo publicado en The New England Journal of Medicine: “Déjenme asegurarles que lo que me están presentando es justo lo que teníamos en mente, y que estamos ansiosos de poder verlo publicado en papel”.

En este mundo globalizado y de sobreinformación, es nuestro deber mantenernos informados para ofrecer mejores soluciones de salud a nuestros pacientes y a nuestra comunidad.  Saludos a todos, hasta la próxima.

BIBLIOGRAFIA

  1. http://mobile.nytimes.com/2016/09/13/well/eat/how-the-sugar-industry-shifted-blame-to-fat.html?smid=tw-nythealth&smtyp=cur&referer=
  2. JAMA Intern Med. Published online September 12, 2016. doi:10.1001/jamainternmed.2016.5394
  3. http://www.clarin.com/buena-vida/nutricion/estudio-europeo-despeja-niega-adictiva_CLAIMA20130815_0158_14.jpg

Las Enfermedades y Mozart

Dra. Johanna Meléndez
Médico Internista- Infectóloga

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Joannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, más conocido como Wolfgang Amadeus Mozart, nació el 27 de enero de 1756 en Salzburgo, y fallece el 5 de diciembre de 1791 en Viena.

Vivió tan sólo 36 años, pero logró grandes obras durante ese tiempo.  A la edad de tres años, aprendió a tocar el piano al ver a su padre enseñarle a su hermana Maria Anna (Nannerl), y el padre al darse cuenta del prodigio musical que tenía en casa, decidió enseñarle también.  A la edad de cinco años desarrolla su primera composición y a los seis años ya tocaba en conciertos públicos por algunos lugares de Europa, juntamente con su hermana.

Debido a estas giras que realizaban con su padre y su hermana, estuvieron expuestos a un sinfín de enfermedades, dentro de las que se describen resfriados, eritema nodoso, infecciones estreptocócicas, fiebre reumática, fiebre tifoidea, viruela, hepatitis A, gastroenteritis, etc., evidenciando una vida acompañada siempre de morbilidades, debido a las condiciones de la época, a la dureza de los viajes y a la constante exposición de diversos microorganismos por distintas ciudades.

En 1765 Mozart inició con fiebre, delirios, exantema, bradicardia relativa, etc. y un año después inicia con artritis e incapacidad funcional, siendo diagnosticado de un ataque agudo de fiebre reumática.  Además de eso, en 1771 inicia con ictericia y dolor abdominal agudo.

Existen una gran cantidad de anécdotas alrededor de este genio.  Una de ellas es su viaje a Roma en 1769, cuando Mozart escucha el Miserere de Gregorio Allegri, un Miércoles Santo, cuando estaba en la Capilla Sixtina.  Esta interpretación se hacía en presencia del Papa y a la luz de trece velas (Jesús y los doce apóstoles), y las luces se iban apagando una por una, mientras se escuchaba el Miserere.  Esta obra era prohibida transcribirla o tocarla fuera del Vaticano, bajo pena de excomunión.  Mozart, al regresar al alojamiento, transcribió de memoria toda la obra, y regresa una semana después, para hacer algunas correcciones menores.  La obra es publicada en Londres, y al enterarse de este “robo” el Papa Clemente XIV manda a llamar al joven prodigio, no para excomulgarlo, sino para entregarle la orden de la “Espuela de Oro”.

El 4 de agosto contrae nupcias con Constanza Weber, engendrando 6 hijos, de los cuales sólo dos sobrevivieron:   Karl Thomas y Franz Xaver.

Mozart fue influenciado por la música de Johann Sebastian Bach y George Frederic Handel, por lo que algunas de sus composiciones tienen un toque “barroco”, como algunos pasajes de “La Flauta Mágica” y el final de su sinfonía No. 41.  Desarrolló además una amistad muy estrecha con Joseph Haydn, para quien escribió 6 cuartetos.

Mozart perteneció también a la francmasonería, de donde se dice, también tomó algunas ideas o símbolos para su música, principalmente se habla de “La Flauta Mágica”.

Para la coronación de Leopoldo II en Praga, se le encomienda una obra, por lo que escribe “La Clemencia de Tito”, la cual no fue muy bien recibida por el público.  Se dice que al momento que Constanza y Mozart subían al carruaje para partir a Praga, se acercó un enigmático personaje vestido de negro, encargando el famoso “Réquiem”.

Al regresar a Viena, se dispone a trabajar en el encargo del “Réquiem”, tornándose depresivo y poco animoso, construyendo la idea que estaba escribiendo su propio Réquiem…  Constanza y su médico le alejan de las partituras por un tiempo, lo que logra una mejora parcial, pero luego recae

Los datos clínicos a los que se hacen referencia en sus últimos días incluyen inflamación articular, fiebre (hay reportes de colocación de compresas frías en su “ardiente cabeza”), delirio.  Se hace mención además que el genio fue sometido a varios procedimientos de flebotomías, pudiendo causar alteraciones hemodinámicas asociadas.  Existen varios diagnósticos que se ha manejado a lo largo de la historia como causas de su muerte, incluyendo fiebre reumática o insuficiencia renal.

Se ha mencionado por muchos años la posibilidad que su muerte haya sido por envenenamiento, esto llevado a cabo de la mano del compositor italiano Antonio Salieri.  Si bien es cierto, Mozart y Salieri tenían cierta rivalidad, derivada de la genialidad de ambos, de llevar a cabo su profesión en las mismas esferas, y de mantenerse cerca el uno del otro, también es cierto que se admiraban mutuamente, y, si bien es cierto, la rivalidad sí existía, es poco probable que haya llegado al extremo del “envenenamiento” por parte del italiano hacia el alemán.  Incluso, trabajaron juntos en la cantata para voz y piano llamada “Per la recuperate salute di Ophelia”.  Salieri incluso acompañó la escasa comitiva que acompañó el cuerpo de Mozart hacia su última morada, y Constanze decidió que sus dos hijos tuvieran como maestro al mismísimo Salieri.

Para el 20 de noviembre de 1791 ya no hubo recuperación.  Inicia con edema de miembros inferiores, dolor intenso en las articulaciones y vómitos.  Moriría el 5 de diciembre de ese año.  Se atribuye al Conde Wallsegg el encargo del Réquiem, por mediación de Franz Anton Leitgeb, y la razón se debe a su deseo de atribuirse la autoría del Réquiem, como memoria para su esposa.

Fue enterrado el 6 de diciembre, acompañado por doce personas únicamente, y sin la presencia de su esposa.  Probablemente la escasez de personas en la comitiva y la inhumación en una fosa común se deban más a situaciones legales de la época, pues José II había regulado que no era necesario una procesión en cada enterramiento, ni acompañamiento del cura, y que todos debían ser enterrados en fosas comunes.  Debido a esto y a la falta de seguimiento de la tumba por parte de su esposa, la última morada real del compositor se desconoce.  En el cementerio de San Marx, se situó un sitio con un ángel y una columna, donde “probablemente” descansen los restos del gran compositor.

Constanza, para saldar todas las deudas dejadas por su esposo, vendió muchas de sus obras, por lo que, algunas de sus obras, permanecerán por siempre en el anonimato.

El catálogo Köchel, es desarrollado por el alemán Ludwing van Köchel en 1862, para enumerar y ordenar las obras de Mozart.  En la primera edición existen obras de autores atribuidas de forma errónea a Mozart, y omite algunas obras del compositor, debido a que aún no se habían descubierto.  En 1936 se retoma el catálogo y se hacen algunas variaciones.  Este catálogo incluye más de 600 composiciones.

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BIBLIOGRAFÍA

  1. Las enfermedades Infecciosas y la Música.  Manuel Gomis Gavillán y Beatriz Sánchez Artola.  Bristol-Myers, S.A.
  1. http://www.biography.com/people/wolfgang-mozart-9417115
  1. http://www.annparrwriter.com/blog-1/2014/2/1/happy-birthday-mozart
  1. El ABC de la Ópera. Todo lo que hay que saber. Eckhardt van den Hoogen.  Ediciones Santillana de Ediciones Generales, S.A. de C. V.