¿PUEDO USAR METFORMINA EN EL EMBARAZO? ¿ES SEGURO?

Dr. Juan Pablo Moreira Díaz
Médico Endocrinólogo
Hospital Roosevelt

20130722-Un-nuevo-marco-legal-para-la-farmacovigilancia

Desde estudiante de medicina aprendí de los maestros que cuando se requiere indicar un medicamento, por inocuo que parezca, se deben sospesar muy bien los posibles riesgos y beneficios del mismo, y solamente si estos últimos lo justifican, se debe proceder a recetarlo, procurando ser lo mas explícito posible con el paciente y sus acompañantes, con el objetivo de lograr su adecuada utilización.  Esto aplica para todos los pacientes y todos los medicamentos, y se vuelve particularmente relevante en el contexto del embarazo, periodo durante el cual no es una, sino dos, las personas sobre las que deben tenerse presentes estas consideraciones.  Ahora bien, ¿Que pasa cuando es necesario utilizar metformina durante el embarazo? ¿Está contraindicada o es posible indicarla con el suficiente nivel de seguridad para la paciente y su hijo? ¿Que pasa si mi intención es utilizarla en una paciente obesa y embarazada, pero sin diabetes mellitus?  Pues para responder a esa interrogante se ha realizado un estudio en el Reino Unido, publicado en la Revista New England Journal of Medicine (1).  En el mismo se plantea la necesidad de buscar nuevos métodos de reducir los resultados adversos de la obesidad en el embarazo, ante la falta de evidencia suficiente de que la sola modificación del estilo de vida y la dieta logren beneficios definitivos.  La metformina se ha utilizado de manera amplia en el contexto de diabetes mellitus gestacional (2) y no se ha demostrado que aumente de manera significativa la incidencia de defectos del nacimiento (3).  En el estudio que nos atañe, se utilizó metformina (3 gramos/dia) contra placebo para pacientes sin diabetes y con un índice de masa corporal de mas de 35 m2/kg, asignando al azar a cada grupo (225 pacientes en cada uno).  A pesar de que no se encontró diferencia en el objetivo principal, que era lograr una reducción en la mediana del peso corporal al nacer de los niños, sí se demostró una reducción en el riesgo de preeclampsia (3% contra 11% en cada grupo), así como una menor ganancia de peso de la madre (4.6 kg contra 6.3 kg).  Tampoco se demostraron diferencias en las incidencias de diabetes gestacional, niños grandes para edad gestacional ni de eventos adversos neonatales, a pesar de que, como era de esperarse, la incidencia de efectos secundarios gastrointestinales fue mayor en el grupo de metformina.  ¿Qué información podemos rescatar de estos resultados? Lo primero es que SÍ SE PUEDE utilizar metformina durante el embarazo, con la suficiente seguridad y confianza de no ejercer un efecto negativo sobre el desarrollo del niño.   Lo segundo, que aunque no se haya logrado el objetivo principal de reducción del peso al nacer, podemos esperar beneficios en reducción de otros riesgos, como el de preeclampsia.  Y por último, pero no menos importante, que la metformina ha sido, es y seguirá siendo un pilar fundamental del tratamiento de trastornos que tienen como denominador común la resistencia a la insulina.  Como dijo alguien alguna vez, “En el saturado cielo de los medicamentos para la diabetes, la metformina es la estrella mas brillante”.  Saludos estimados colegas.  Hasta pronto.

BIBLIOGRAFÍA

  1. N Eng J Med 2016; 374;5: 434-33.
  2. Int J Obes (Lond) 2010; 34:420-8.
  3. Obstet Gynecol 2013; 121:213-7.

El Virus Zika y otros virus emergentes. ¿Cómo debemos actuar los clínicos?

Dr. Carlos Mejía Villatoro
Jefe de Departamento de Medicina interna
Hospital Roosevelt.

Los virus emergentes transmitidos por vectores, como Dengue, Chikungunya y Zika, representan un reto muy importante para un Hospital de Referencia de Tercer Nivel del Sistema de Salud Pública del país.  Los casos de más alta complejidad de Dengue, como Dengue asociado a Shock (antes Dengue hemorrágico) que afecta al país desde los años 80, con una de las epidemias más grandes en el año 2010, asi como el aparecimiento de Chikungunya hace 3 años y el Zika en el año 2015, con limitados recursos diagnósticos, sin tratamiento específico disponible y con potenciales complicaciones y secuelas en algunos casos crónicas o incapacitantes en otros casos, hacen necesario:

En caso de Dengue, el rápido reconocimiento y diagnóstico de pacientes con las formas graves asociadas a Shock, Fallo hepático, alteraciones neurológicas o afección de pacientes inmunocomprometidos por diversas causas, tanto en Pediatría como en Medicina interna, asi como en el caso de mujeres embarazadas, justifican el contar con estas pruebas en el Hospital, sin que ello signifique no continuar reportando los casos al Centro Nacional de Epidemiología a través de Epidemiología del Hospital, tal y como ya lo hacemos con otras enfermedades de gran trascendencia de salud pública como VIH, Tuberculosis e Influenza, en el cual la comunicación con el Laboratorio Nacional ha sido complementaria, pues la capacidad instalada del mismo no siempre es capaz de responder a todas las necesidades clínicas cuando el número de casos  se incrementa.

En casos de Zika a pesar que la infección es relativamente benigna durante la fase aguda de la enfermedad sintomática, las consecuencias de incremento de los casos de Síndrome de Guillián Barré, en adultos y niños representa un reto serio para los hospitales de tercer nivel y las áreas de cuidado crítico, pues el número de pacientes se puede incrementar más alla de nuestras capacidades y no sabemos claramente si en esta situación clínica las Inmunoglobulinas o la Plasmaférisis son tan efectivas como en los casos de Guillían Barre no relacionado a virus Zika u otros virus emergentes.

En el caso de la Infección por Virus del Chikungunya, que además de su relación con manifestaciones crónicas de tipo osteoarticular y artritis reumatoide, su más temida complicación que representan las manifestaciones neurológicas como Síndrome de Guillián Barre, Mielitis transversa y formas atípicas de Encefalitis o Encefalomielitis, adquieren una dimensión mayor con el aparecimiento del virus del Zika, relacionado más frecuentemente con estas manifestaciones neurológicas, particularmente el Síndrome de Guillián Barré, generan la necesidad clínica de confirmar rápidamente estos casos  por medio de pruebas de PCR-RT (Reacción en cadena de polimerasa en tiempo real), en diversos fluídos corporales como: plasma, suero, LCR, orina y otros según la indicación clínica.  Dado que las pruebas Serológicas para determinación de IgM,  se detectan más tardíamente en estas enfermedades, usualmente luego del día 5-6, se requiere contar con estas pruebas de manera regular, en tanto se clarifica mejor el comportamiento clínico y pronostico a largo plazo de las complicaciones.

Con relación a la asociación del virus Zika, embarazo, con malformaciones congénitas, particularmente microcefalia y otros tipos de daño neurológico permanente, se debe contar con la capacidad diagnóstica en casos sospechosos, particularmente en mujeres embarazadas con síndromes febriles agudos (lamentablemente ausentes hasta en el 80% de los afectados), hace necesario contar con las pruebas tanto en plasma como suero, orina y en este caso de Líquido amniótico, para confirmar diagnóstico y planificar un seguimiento estrecho, para la detección temprana de anomalías en la formación del feto y generar las intervenciones que sean requeridas.

En el caso de la mujer embarazada, nuestro abordaje se limitará al diagnóstico de mujeres embarazadas, que presenten síndromes febriles agudos, que no puedan claramente ser atribuibles a procesos clínicos bien definidos, como por ejemplo: Infección del tracto urinario complicada, corio-amnioitis y que dependiendo del tiempo de evolución se evaluaran muestras de sangre  (para evaluar plasma o suero) u orina o ambas.  Cuando se presenten mujeres embarazadas cuyos estudios hayan mostrado en estudios ultrasonográficos: microcefalia en el producto, un análisis de líquido amniótico para realizar la prueba de detección por PCR en líquido amniótico será lo indicado de realizar, asi como muestra de orina y sangre para otras pruebas que ayuden a documentar adecuadamente el caso y que su seguimiento pueda ser desarrollado de una manera más estrecha, particularmente si tomamos en cuenta que la infección por CMV y por Toxoplasma se pueden asociar también a esta anormalidad en el desarrollo del feto, las cuales pueden requerir pruebas complementarias de IgG, IgM y pruebas de avidez, según esté clínicamente indicado, pruebas con las que ya contamos en el Laboratorio de Serología del Hospital y en el Laboratorio de la Clínica de Enfermedades Infecciosas.  La detección de un neonato con microcefalia requerirá de la determinación de Zika por PCR-RT en LCR o bien análisis histopatológicos en mortinato o neonatos que fallecen tempranamente.

En caso de neonatos con problema de microcefalia, se evaluará LCR del neonato, sangre del cordón si estuviera disponible, sangre completa y orina del neonato, buscando documentar el caso.  Sabemos que hay otras causas de microcefalia, las cuales deberán ser manejadas por los clínicos a cargo del caso.

El diagnóstico diferencial de la infección aguda por virus de Zika puede simplificarse cuando los casos se presentan con los síntomas clásicos, pero si tomamos en cuenta que los pacientes que consultan o son referidos a centros de Tercer Nivel, el diagnóstico diferencial en los casos no clásicos es mas complejo, por lo que un recordatorio rápido es útil para las decisiones clínicas iniciales y orientar mejor al laboratorio en el manejo del algoritmo, haciendo énfasis en el tiempo de duración de los síntomas, presencia de mialgias, artralgias o artritis, dolor retroocular, rash y conjuntivitis, dado que los cuadros clínicos de Dengue, Chikungunya y Zika puede traslaparse, y en época de lluvias la exposición a Leptospirosis y Fiebre tifoidea pueden ser parte del Diagnóstico diferencial, por lo que una historia clínica rápida, pero cuidadosa y bien orientándonos ayudara a un mejor manejo de los pacientes.

Otro reto lo plantean la mayoría de los pacientes que se infectan con virus Zika, pues se ha descrito que hasta un 80% pueden cursar con cuadros sub-clínicos o asintomáticos, lo cual por las consecuencia de su transmisión por sangre, semen y secreciones vaginales que se ha documentado, representa un reto muy serio el tamizaje en Bancos de Sangre, en donde se ha recomendado tamizar con pruebas moleculares (PCR-RT) o bien el caso de las mujeres embarazadas asintomáticas que acuden a los servicios de control prenatal, en donde aún no podemos considerar para uso clínico rutinario una manera de tamizaje confiable y costo efectivo, por lo que en nuestro medio la respuesta a estas dos situaciones, se limita a descartar donantes con enfermedades febriles recientes, o bien casos de Zika confirmados en las últimas 4-6 semanas.

Durante epidemias emergentes es particularmente importante contar con pruebas como las mencionadas, para responder a las necesidades clínicas, pero también a la necesidad de los pacientes desde punto de vista médico como humano, para aconsejar a los afectados de la mejor manera.  No se debe limitar su realización solamente al Laboratorio Nacional de Salud, pues ello compromete seriamente el acceso al diagnóstico oportuno en centros de concentración de pacientes, tanto del Sector Público, como Privado y de la Seguridad Social, que estén en la capacidad de ofrecer el servicio con pruebas avaladas por entidades como OMS-OPS, FDA o CDC de Estados Unidos o su equivalentes europeas.

Esta detección y diagnóstico para la respuesta clínica oportuna NO debe provocar que se deje de reportar al Centro Nacional de Epidemiología y al Laboratorio Nacional de Salud, proceso que deberá ser similar a lo que ya se tiene organizado con Influenza, Tuberculosis y Sida, que regularmente se hace de parte, tanto de la Adultos y Pediatría, asi como por parte del Laboratorio de Microbiología, pero que requiere de respuestas y retro-alimentación de los datos que generan, de una manera más fluída de parte del LNS, mas concordantes con las necesidades clínicas que son inmediatas, NO puede sacrificarse el diagnóstico rápido y oportuno para el paciente que lo requiere, esperando el dato final del LNS o CNE, pues ello genera consecuencias en los pacientes.  El trabajo de respuesta en epidemias emergentes debe ser ágil y beneficiar a la población. Los clínicos estaremos más alerta en la medida que los datos de la vigilancia epidemiológica sean rápidamente públicos, pues permiten tomar acciones correctas, tanto de detección, tratamiento y prevención.

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Referencias:

  1. Definiciones de caso recomendadas: adaptado de definiciones de caso de OPS disponible en www.paho.org/viruszika.
  2. Protocolo Nacional de manejo del virus del Zika. Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de Guatemala. 2015.
  3. Fiocruz – Fundac¸ão Osvaldo Cruz homepage. IOC/Fiocruzidentifica a presenc¸a de Zika vírus em dois casos demicrocefalia. Available from http://portal.fiocruz.br/pt-br/content/iocfiocruz-identifica-presenca-de-zika-virus-em-dois-casos-de-microcefalia
  4. WHO/CDC/ICBDSR. Assessment of infants with microcephaly in the context of Zika virus. Interim guidance. Geneva: World Health Organization; 2016. Available at: http://www.who.int/ csr/resources/publications/zika/assessment-infants/en/
  5. Boletim Epidemiológico. Secretaria de Vigilância em Saúde, vol. 47. Brasil: Ministério da Saúde; 2016. p. 3–4. Available at: http://portalsaude.saude.gov.br/images/pdf/2016/janeiro/ 11/2015-053-para-substituir-na-p–gina.pdf [
  6. Newton Sérgio De Carvalho, Beatriz Freitas De Carvalho, Cyllian Arias Fugac¸, Bruna Dóris, Evellyn Silverio Biscaia: Zika virus infection during pregnancy and microcephaly occurrence: a review of literature and Brazilian data. b r a z j i n f e c t d i s . 2 0 1 6;2 0(3):282–289.
  7. Gubio C. Campos, Silvia I. Sardi , Manoel Sarno, Carlos Brites. Zika virus infection, a new public health challenge. Braz j infect dis 2 0 1 6;2 0(3):227–228
  1. Hayes EB. Zika virus outside Africa. Emerg Infect Dis 2009;15:1347–50
  2. Oliveira Melo AS, Malinger G, Ximenes R, Szejnfeld PO, Alves Sampaio S, Bispo de Filippis AM. Zika virus intrauterine infection causes fetal brain abnormality and microcephaly: tip of the iceberg? Ultrasound Obstet Gynecol. 2016;47:6–7
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  7. Public Health England. Zika virus. Clinical advice on Zika: assessing pregnant women following travel; symptoms, transmission (includes sexual transmission), epidemiology. GOV.UK. (17 de Feb de 2016).
  8. Besnard M, Lastere S, Teissier A, Cao-Lormeau V, Musso D. Evidence of perinatal transmission of Zika virus, French Polynesia, December 2013 and February 2014. Euro Surveill. 2014;19:2075
  9. Brasil P, Pereira JP Jr, Raja Gabaglia C, et al. Zika virus infection in pregnant women in Rio de Janeiro – preliminary report. N Engl J Med. 2016;4:2016.
  10. Sylvie Mécharles, Cécile Herrmann, Pascale Poullain, Tuan-Huy Tran, Nathalie Deschamps, Grégory Mathon, Anne Landais, Sébastien Breurec,Annie Lannuzel: Acute myelitis due to Zika virus infection. Lnacet Infect Dis 2016: March 3, 2016
  11. Larik A, Chiong Y, Lee LC, Ng YS. Longitudinally extensivetransverse myelitis associated with dengue fever. BMJ Case Rep 2012; published online May 11.
  12. Van-Mai Cao-Lormeau*, Alexandre Blake*, Sandrine Mons, Stéphane Lastère, Claudine Roche, Jessica Vanhomwegen, Timothée Dub,Laure Baudouin, Anita Teissier, Philippe Larre, Anne-Laure Vial, Christophe Decam, Valérie Choumet, Susan K Halstead, Hugh J Willison, Lucile Musset, Jean-Claude Manuguerra, Philippe Despres, Emmanuel Fournier, Henri-Pierre Mallet, Didier Musso, Arnaud Fontanet*, Jean Neil*, Frédéric Ghawché: Guillain-Barré Syndrome outbreak associated with Zika virus infection in French Polynesia: a case-control study: Lancet January 2016.

El Ántrax : ¿Un enterrado que revive en el mundo actual?

Dra. Nancy Virginia Sandoval Paiz
Medicina Interna- Enfermedades Infecciosas
MSc. Enfermedades Parasitarias Tropicales

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La “peste siberiana” como se conoce en Rusia y en muchos países del mundo hoy reaparece en el foco de mira tras la publicación reciente de un niño de 12 años que falleció y de 20 personas infectadas en Yamalo Nenets, un distrito de Siberia que se encuentra a 2000 kms del noreste de Moscú.

La cadena de noticias BBC Mundo destaca en su portal web que ocho de los 20 casos son niños, confirmó Irina Shestakova, especialista del Ministerio de Salud ruso. En total 90 personas fueron hospitalizadas pero en la mayoría no se ha confirmado el diagnóstico. Las autoridades comenzaron a tratar a la población de Yamalo Nenets con antibióticos como medida preventiva y algunas personas consideradas más en riesgo fueron vacunadas.  El actual brote se registró en comunidades de pastores nómadas que, según especialistas, se contagiaron al entrar en contacto con renos enfermos o consumir su carne. Y el origen de la epidemia en animales, que ya causó la muerte de unos 2.300 renos, estaría en lugares donde se enterraron en el pasado animales enfermos. Esos sitios que se encuentran usualmente bajo nieve ahora han quedado expuestos debido a una intensa ola de calor. También se ordenó que los restos de los renos muertos sean incinerados, ya que las esporas de Bacillus anthracis pueden soportar temperaturas de hasta 140 grados.1

El ántrax o carbunco es una enfermedad infecciosa grave causada por una bacteria grampositiva y baciliforme conocida como Bacillus anthracis.

El ántrax descrito en la Biblia, libro del Éxodo, en relación a la quinta y sexta plagas responsables de muertes en humanos y ganados. Siglos más tarde, en 1617, se describió en Europa un brote de la enfermedad en el ganado, que posteriormente se extendió a humanos causando alrededor de 60.000 casos.

En los últimos siglos B. anthracis ha estado ligado estrechamente a la microbiología siendo la primera bacteria visualizada al microscopio (Pollander 1849), la primera en ser transmitida experimentalmente (Devane y Rayer 1850) y la primera en ser confirmada como agente etiológico de enfermedad (Koch 1876). Asimismo, Pasteur en 1881 realizó la primera demostración de eficacia de una inmunización activa inoculando B. anthracis atenuados a una población de animales que sobrevivieron a la inoculación posterior con bacterias virulentas. Durante el siglo XX la mayor epidemia ocurrió en Zimbabwe entre 1979 y 1980 con más de 6.000 casos reportados. En 1979 una liberación accidental de esporas en un centro militar de microbiología en la ex Unión Soviética causó 79 casos y 68 muertes debido a ántrax pulmonar.7

Puede encontrarse naturalmente en la tierra y afecta comúnmente a mascotas y animales salvajes en todo el mundo. Aunque no es lo habitual, las personas pueden contraer el ántrax si están en contacto con animales infectados o productos de origen animal contaminados. 2

No es una enfermedad contagiosa  pero las personas contraen el ántrax cuando las esporas ingresan a su organismo y pueden activarse, multiplicarse, distribuirse en el organismo , producir toxinas.

El ántrax  se ha descrito en países en vías de desarrollo y países que no cuentan con programas de salud pública veterinaria que proporcionen vacunación contra el ántrax para los animales de manera sistemática, es común las áreas agrícolas de América Central y Caribe,  Sudamérica , África subsahariana, centro y sudeste de Asia, sur de Europa y Europa Oriental. En Estados Unidos se recomienda vacunación anual del ganado en áreas donde haya habido animales con ántrax anteriormente.

El tipo de enfermedad que desarrolla dependerá de la manera en que ingresa el ántrax al organismo. Lo habitual suele ser piel , pulmonar o sistema gastroinestinal (Ántrax cutáneo, pulmonar, gastrointestinal) y recientemente se ha identificado el Ántrax por inyección en pacientes usuarios de drogas por vía parenteral y consumidores de heroína en norte Europa.

Tipos de Ántrax y Manifestaciones Clínicas:

 Tipo de Ántrax  Manifestaciones Clínicas
 

Ántrax Cutáneo

•   Presencia de pequeñas ampollas o hinchazón , puede haber prurito

•   Puede presentarse inflamación alrededor del forúnculo

•   Un forúnculo cutáneo (úlcera) sin dolor con un centro negro que aparece luego de pequeñas ampollas o una hinchazón

Más a menudo el forúnculo aparecerá en la cara, el cuello, los brazos

 

Pulmonar

•   Fiebre y escalofríos

•   Molestia o dolor torácico

•   Disnea

•   Confusión o mareo

•   Tos

•   Nauseas, vómitos o dolor abdominal

•   Cefalea

•   Sudor (a menudo fuerte sudoración)

•   Cansancio extremo o Malestar general

Gastrointestinal •   Fiebre y escalofríos

•   Inflamación en el cuello o de las glándulas del cuello

•   Odinofagia y/o Disfagia

•   Afonía

•   Náuseas y vómitos, en especial vómitos de sangre

•   Diarrea o diarrea con sangre

•   Cefalea

•   Enrojecimiento (cara) y ojos rojos

•   Dolor abdominal

•   Desmayos

En caso de sospechar la existencia de ántrax pulmonar, una radiografía de pecho o una tomografía computada pueden con rmar si el paciente tiene ensanchamiento mediastínico o derrame pleural, los cuales son los hallazgos típicos en pacientes con ántrax pulmonar.

La única manera de confirmar el diagnóstico del ántrax es a través de realizar pruebas de laboratorio para detectar Bacillus anthracis directamente a partir de una muestra (sangre, muestras tomadas de una lesión cutánea, líquido cefalorraquídeo o secreciones respiratorias) o bien  la Medición de anticuerpos o toxinas en la sangre.

Los regímenes de tratamiento se pueden dividir en los de enfermedad sistémica y los de la enfermedad cutánea limitada. Ántrax cutáneo no complicado se puede tratar con una fluoroquinolona oral (ciprofloxacina, levofloxacina, moxifloxacina o) o doxiciclina. La penicilina se puede utilizar si es susceptible. La duración recomendada del tratamiento es de 7 a 10 días; En el contexto de un ataque intencional, en el que también puede haber ocurrido la inhalación de esporas, la duración debe ampliarse a 60 días para cubrir el período de incubación llena de anthrax. Si no se descaarta meningitis el CDC recomienda un regimen que incluya fluoroquinolona y fármacos que penetren el sistema nervioso central como meropenem, linezolid , clindamicina. Puede evaluarse el uso de corticoesteroides y el uso de antisuero, Dentro del tratamiento , de lo  más prometedor son nuevos antibióticos  como la levofloxacina, daptomicina, gatifloxacino y dalbavancina, péptidos y enzimas bacteriófagos, anticuerpos monoclonales, antígenos mutantes que tratan del bloqueo de antígeno protector (PA), inhibidores inter alpha. 5,7

Se consideran nuevos enfoques para reducir el tiempo a la inmunidad por medio de la combinación de vacunación de células dendríticas con los enfoques convencionales para la inmunoterapia de ántrax. 6

Otra terapia adyuvante es el drenaje de los derrames pleurales , ascitis, efusiones y pericárdico , todos los cuales están cargadas de toxinas . Resección quirúrgica puede ser necesaria en casos de anthrax  gastrointestinal e infuisonal.

¿Por qué podría usarse el ántrax como arma biológica?

Los agentes biológicos son gérmenes que pueden infectar o matar a las personas, los ganados o los cultivos. El ántrax es uno de los agentes que se utilizaría con más probabilidad debido a:

  • Las esporas de ántrax se encuentran fácilmente en la naturaleza, se pueden generar en un laboratorio y pueden perdurar en el ambiente.
  • El ántrax resulta ser una buena arma porque puede liberarse silenciosamente y sin que nadie lo note. Las esporas microscópicas pueden colocarse en polvos, aerosoles, alimentos y en el agua. Debido a que son tan pequeñas, usted no podría ser capaz de verlas, olerlas ni saborearlas.
  • El ántrax ya se ha utilizado antes como arma.

El ántrax se ha utilizado como arma en todo el mundo durante casi un siglo. En 2001, se colocaron esporas de ántrax en polvo deliberadamente en cartas que se enviaron a través del sistema postal de los Estados Unidos. Veintidós personas, incluidos doce carteros, contrajeron el ántrax, y cinco de estas veintidós personas murieron.

¿Qué tan peligroso es el ántrax?

Un subconjunto de toxinas y agentes exclusivos se ha designado como Nivel 1 debido a que estas toxinas y agentes biológicos presentan el riesgo más alto de uso indebido deliberado con un potencial importante de ocasionar víctimas masivas o un efecto devastador para la economía, la infraestructura básica o la confianza pública, y representan una amenaza grave para la salud y seguridad de los ciudadanos. Bacillus anthracis es un agente de Nivel 1. 2,4

BIBLIOGRAFÍA

  1. http://www.bbc.com/mundo/noticias-36988092?ocid=socialflow_twitter
  2. http://www.cdc.gov/anthrax/es/basicos/sintomas-del-antrax.html
  3. Pillai SK et al. Antimicrobial Treatment for Systemic Anthrax: Analysis of Cases from 1945 to 2014 Identified Through a Systematic Literature Review. Health Secur. 2015 Nov-Dec;13(6):355-64. doi: 10.1089/hs.2015.0033. Epub 2015 Dec 1.
  4. Hendricks KA et al. Centers for disease control and prevention expert panel meetings on prevention and treatment of anthrax in adults. Emerg Infect Dis. 2014 Feb; 20(2).
  5. Williamson ED and Dyson EH (2015) Anthrax prophylaxis: recent advances and future directions. Front. Microbiol. 6:1009. doi: 10.3389/fmicb.2015.01009
  6. Dorota Żakowska et al. Bacillus anthracis infections – new possibilities of treatment . Annals of Agricultural and Environmental Medicine 2015, Vol 22, No 2, 202–207
  7. Perret P et al. (2001). Ántrax (Carbunco). Revista chilena de infectología, 18(4), 291-299. https://dx.doi.org/10.4067/S0716-10182001000400008

Volumen 20, Suplemento 1, 2016 “Avances en Enfermedades Infecciosas Guatemala”

suplemento infecciosas 2016
Editorial 
Mejia C.

¿Existe relación entre el oficio hospitalario y riesgo de infección por Helicobacter pylori?

Jorge Maximiliano Laynez Chay, Evelyn Roxana Mena Pineda,  Shaasty Catalina Cobos Amado, Ana Gabriela Méndez De León, Diego José Escobar Solórzano.

helicobacter

La prevalencia de infección por H. pylori es alta en los países en desarrollo y más baja en los países desarrollados, las principales razones de estas variaciones tienen que ver con las diferencias socioeconómicas entre las poblaciones.1  La transmisión tiene lugar fundamentalmente por las vías oral-oral o fecal-oral.2-3 Son muchos los factores que intervienen en la prevalencia general de la infección, como la falta de higiene, agua potable segura, higiene básica, dietas pobres y sobrepoblación.4 Algunas publicaciones le restan importancia a la cohabitación en el núcleo familiar, con su pareja o el trato estrecho con compañeros de clase como factor de riesgo en la infección del H. pylori.5-7 En un estudio realizado en la Universidad de Guadalajara se encontró una mayor seropositividad en los núcleos familiares de estudiantes universitarios infectados, lo que sugiere que la infección por H. pylori es un fenómeno social.8 En un estudio en estudiantes universitarios de Turquía  que incluyó doscientos estudiantes elegidos al azar, se les realizó una prueba de antígeno en heces, de los cuales el 63% eran positivos. La edad, sexo, grupos sanguíneos, los ingresos familiares, las condiciones de vida de hacinamiento familiar, el tabaquismo, el consumo de alcohol, la cafeína, la presencia de síntomas gástricos, los antecedentes familiares y las conductas higiénicas, no se encontraron con diferencias estadísticas entre estudiantes positivos y negativos.9

En Guatemala la prevalencia es de 65% en adultos mayores de 21 años mientras que en los niños de 5 a 10 años  la prevalencia es de 51%.10 El tipo de profesión como enfermería,  odontología y médicos endoscopistas se han asociado con un mayor riesgo para la adquisición de la infección por H. pylori.11 En un estudio de casos y controles la prevalencia en los gastroenterólogos aumentó con los años de práctica clínica a niveles mayores que los controles de la misma edad. Estos hallazgos de un aumento de la prevalencia de infección por H. pylori en los gastroenterólogos que realizan  endoscopias sugiere la  transmisión de humano a humano, posiblemente, de pacientes a personal médico.12 En un estudio realizado en Guatemala se determinó que el ejercer la profesión de odontología, químicos biólogos o medicina no representa riesgo para la infección por H. pilory.13

En Austria, la infección por H. pylori en estudiantes de medicina es del 10%.14 En Brazil, en 405 estudiantes de medicina y residentes, se observó una tasa de seroprevalencia del 31.4% de los anticuerpos contra H. pylori, que aumentó significativamente durante el curso de graduación de acuerdo con las prácticas médicas, que van desde el 23.4% en los estudiantes hasta el 38.6% en los residentes. La tasa de seroprevalencia aumentó de acuerdo con la edad, donde las personas mayores habían pasado más tiempo en actividades prácticas. En conclusión, la tasa de seroprevalencia de anticuerpos contra H. pylori entre los estudiantes de medicina y residentes aumenta desde el básico hasta el nivel de residencia, lo que sugiere que el contacto con los pacientes durante la práctica clínica o la dieta, puede constituir un factor de riesgo para adquirir la infección por H. pylori,16 sin embargo, no hay estudios controlados que lo hayan demostrado.

En Taiwán, la prevalencia de H. pilory en estudiantes de secundaria fue de un 54% en comparación con la población general, 73.3%. En donde también pudieron comprobar que no existe diferencia entre la prevalencia de H. pylori con el género, etnia y nivel socioeconómico.17 En Arabia Saudita se seleccionó a 120 estudiantes de medicina voluntarios, con una edad media de 22.2 años, se realizó una prueba de urea en aliento (UBT)  con un cuestionario sobre síntomas gastrointestinales. La prevalencia de H. pylori fue sorprendentemente baja en el 35%, en comparación con la alta prevalencia de la población de Arabia Saudita que es del 80%. Treinta y uno por ciento de los estudiantes informo más de un síntoma sin diferencias significativas entre los resultados UBT positivos y negativos. Aunque hubo una tendencia, no hubo diferencia significativa entre la prevalencia preclínica y el grupo clínico de los estudiantes.18  En Lima Perú,de 91 estudiantes de odontología, se encontró una seroprevalencia general de H. pylori en un 72.5 %, de los cuales 76% eran hombres, encontraron que hay una alta relación (> 60 %) de seroreactores positivos con sintomatologías registradas en las fichas como: estrés, gastritis y úlcera; igualmente revelan cifras sugerentes de la presencia de estas sintomatologías tanto en los propios estudiantes, como en relación con sus familiares. 19 En Puno, Panamá,  se estudió los síntomas relacionados a infección por H. pylori en estudiantes de pregrado de medicina. La investigación se realizó entrevistando a 110 alumnos, 73 varones y 37 mujeres. Se encontró que la mayoría de los que sufrían malestar fueron los que ingerían alimentos fuera del hogar y a deshora, los síntomas se acentuaban en época de exámenes. Muy pocos recurrieron a la atención médica.20

Otro estudio realizado en Medellín, Colombia, sobre la infección por H. pylori en médicos demostró una prevalencia general de 77.2%, que discriminada por género representa una prevalencia de 78.4% en hombres. Del total de los 342 participantes, 183 (53.5%) presentaron al menos un evento sospechoso de enfermedad gástrica y de éstos, 141 (77%) fueron positivos, los 264 participantes H. pylori positivos, 141 (53.4%) presentaban antecedentes de enfermedad gástrica y 123 (46.6%) fueron asintomáticos.21

En la Habana, Cuba, se realizó un estudio prospectivo longitudinal en 38 trabajadores de los Departamentos de Gastroenterología de tres hospitales de Ciudad de La Habana, tomando como controles a 38 trabajadores de un hospital que no desempeñan actividad endoscópica digestiva. El 39.47% de los endoscopistas fueron seropositivos mientras que esto ocurrió sólo en el 7.89% de los controles. Se analizó el tiempo que los endoscopistas llevaban en el trabajo y se encontró que los seropositivos llevaban más tiempo trabajando como endoscopistas que los seronegativos.22

En países en vías de desarrollo como el nuestro no hay estudios experimentales con datos controlados que sugieran que el oficio hospitalario sea un riesgo para adquirir la infección por H. Pylori. En cuanto a la transmisión de H. Pylori en el ambito hospitalario todavía hay muchas preguntas que responder, y las investigaciones controladas parecieran ser la respuesta.

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  23. imagen tomada de: http://www.mdsaude.com/es/2015/10/helicobacter-pylori.html