Tabaquismo en Estudiantes de Medicina

Laynez Chay Jorge Maximiliano ,  Cerritos Espinoza Medory Alibeth, Díaz Aceituno  Juan Silverio,  Guzmán Morales  Jaime Estuardo, Velásquez Calderón Ana Lucia, Velásquez González Erick Manrique

El consumo de tabaco es la mayor causa de muerte prevenible en el mundo, y se espera que ocasione  50 millones de decesos durante los siguientes 50 años. Según la OMS existen en el mundo más de 1,100 millones de fumadores (2002), lo que representa aproximadamente un tercio de la población mayor de 15 años. Por sexos, el 47 % de los hombres y un 11 % de las mujeres, en este rango de edad consumen una media de 14 cigarrillos/día, lo que supone un total de 5,827 billones de cigarrillos al año. Los profesionales de la salud pueden tener un rol crítico en la reducción de tal panorama. Incluso el informe y consejo simple de los profesionales de salud, puede aumentar sustancialmente la tasa de cesación de fumar  (1,2). Pero, como seres humanos, los médicos también pueden ser fumadores, y la práctica hospitalaria puede ser un factor que induzca al tabaquismo a los médicos, los cuales inician el hábito de fumar desde los años de estudiantes. Se describirán a continuación algunos estudios que identifican el hábito de fumar en los estudiantes de medicina, futuros médicos, que tienen un papel importante en el combate del tabaquismo y sus consecuencias.

La Organización Mundial de la Salud (OMS/WHO), el Centro de Control de Enfermedades (CDC), y la Asociación Canadiense de Salud Pública (CPHA) desarrollaron la Encuesta Global de Profesionales de la Salud (Global Health Professionals Survey, GHPS) para acopiar datos sobre consumo de tabaco y consejería de cesación en estudiantes de las profesiones de la salud en todos los estados miembros de la OMS. En 47 de los 80 sitios de la encuesta, más del 20% de los estudiantes reportaron ser fumadores actuales de cigarrillos, y más del 10% de los estudiantes en 29 sitios actualmente utilizan otros productos de tabaco. La mayoría de los estudiantes reconoce que son modelos a seguir y cree que debe recibir capacitación en consejería a los pacientes para dejar de consumir tabaco, sin embargo, en 73 sitios, menos del 40% reportó haber recibido formación (2).

En un estudio realizado en Irán sobre el consumo de tabaco entre los estudiantes de medicina, los médicos residentes y los médicos adjuntos, se obtuvieron los siguientes resultados: En el caso de los hombres 65/387 (16.49%) eran fumadores. Entre las mujeres 1/145  (0.69%) fumaba. La edad media de inicio en el tabaco fue de 19.7 años con una media de 6.29 cigarrillos/día (4).

El estudio piloto de la GHPS  que se efectuó en Perú y otros países, evaluaron a los estudiantes del tercer año de estudios de odontología, medicina, enfermería o farmacia. De los 3,669 estudiantes, 8 de cada 10 estudiantes de medicina, enfermería y farmacia (82.1%, 79.3%, 80.3%), informaron que habían fumado alguna vez en la vida.  Alrededor de 1 de cada 3 estudiantes de medicina, 1 de 4 estudiantes en farmacia y la mitad de la población estudiantil de enfermería  iniciaron a fumar diariamente, antes de los 15 años (medicina: 30%, farmacia: 38.7% y enfermería: 53.6%). Aproximadamente 3 de cada 10 estudiantes de tercer año de medicina, enfermería y farmacia (27.6%, 34.9% y 34.1% respectivamente) informó que fumaban cigarrillos actualmente. No se encontraron diferencias significativas en función del sexo (3,5, 7).

Otro estudio que se realizó en la ciudad de México, durante el primer semestre de 2006, se encontró que el 33.3% de los estudiantes de medicina y 43.6% de los de odontología manifestaron ser fumadores actuales, 84.2% de los estudiantes de medicina y 77.4% de los de odontología pensaban que los profesionales de la salud tienen una función importante en las estrategias de ayuda para dejar de fumar (6).

La OMS cambió el término adicción por el de dependencia y la define como: “Un estado psicológico y a veces, también físico resultante de la interacción de un organismo vivo y una droga, caracterizado por respuestas conductuales y de otro tipo que siempre incluyen una compulsión por tomar la droga de manera continua o periódica para experimentar sus efectos psíquicos y en ocasiones, para eludir su malestar debido a su ausencia” (8,9). Esto es importante ya que los estudiantes de medicina pueden crear adicción al tabaco por tener varios factores que influyen en la persistencia del mismo, tales como el estrés, tristeza, soledad, frustración, ira, hostilidad, agresividad (10).

En Guatemala  se realizó un estudio en estudiantes de la facultad de ciencias medicas de la universidad San Carlos (USAC) en el año 1999 el cual evidenció que el 16.4% de los encuestados eran fumadores. Otro estudio realizado en el 2008 en estudiantes de medicina de la USAC concluyo que el 12.78% de los encuestados eran dependientes de nicotina (16). En un estudio sobre prevalencia del consumo de tabaco en la población estudiantil femenina de la facultad de medicina de la Universidad Francisco Marroquín se encontró que del un total de 74 mujeres encuestadas, el 34%, eran fumadoras (17).

En el 2012 realizamos un estudio con 50 estudiantes preuniversitarios y 50 estudiantes cursando el cuarto año de la carrera de medicina en su práctica hospitalaria. Del total de los estudiantes encuestados el 36% fuma, de los cuales 19/36 (52.78%) son de sexo masculino. De los estudiantes en práctica hospitalaria 25/50 (50%) fuma, de los estudiantes preuniversitarios 11/50 (22%) son fumadores, existiendo una diferencia estadísticamente significativa (P= 0.003). De los fumadores 19/36 (52.78%) opinan que la principal causa que los motiva a fumar es disminuir la tensión y 6/36 (16.67%) opinan que la causa es porque los ayuda a olvidar sus problemas.

Como hemos visto el problema del tabaquismo es importante en los estudiantes de medicina, y posiblemente en los médicos, por lo que es un problema que debe abordarse, puesto que es una de las principales herramientas que se tienen para el combate del tabaquismo como problema en la población general.

BIBLIOGRAFIA

  1. World Health Organization. WHO framework convention on tobacco control. Geneva, Switzerland: World Health Organization;  2002. Available at http://www.who.int/tobacco/framework
  2. The GTSS collaborative group. Tobacco use and cessation counseling: Global Health Professionals Survey Pilot Study,  0 countries,   005. Tobacco control, 2006.
  3. Global Tobacco Surveillance System Collaborating Group. Global Tobacco Surveillance System (GTSS): Purpose, Production, and Potential. Journal of School Health, January 2005, 75
  4. Ahmadi J, Khalili H, Jooybar R, Namazi N, Aghaei P. editores. Hospital de Hafez, Shira. Zaragoza.  Eur. J. Psychiat. v.16 n.2
  5. Zavaleta A, Salas M. editores. Tabaquismo en escolares de secundaria – Perú  00. (Encuesta mundial de tabaco en la juventud: GYTS/EMTJ). Cuadernos de Promoción de la salud (Lima)    005,   5:    -50. Disponible en: http://www.per.ops-oms.org/bvs-pwr/psal/e/fulltex/cuaderno% 0 5.pdf
  6. Reynales-Shigematsu LM, Vázquez-Grameix JH, Lazcano-Ponce E. editores. Encuesta Mundial de Tabaquismo en Estudiantes de la Salud, México 2006 Salud Pública. Mex 2007; 49 supl 2:S194-S204.
  7. Zárate M, Zavaleta A, Danjoy D, Chanamé E, Prochazka R, Salas M, Maldonado V. editores.  Prácticas de consumo de tabaco y otras drogas en estudiantes de ciencias de la salud de una universidad privada de Lima, Perú. Invest. educ. enferm. 2006.
  8. Organización Panamericana de la Salud y El Banco Mundial. La epidemia del tabaquismo. Los gobiernos y los aspectos económicos del control del tabaco. Washington D.C: OPS, 1999
  1. World Health Organization. MPOWER: Six cost effective actions endorsed by WHO to reduce tobacco`s deadly Toll. Geneva, Switzerland: WHO, 2008.
  1. Jiménez Ruiz, Ferrero MB, Solano S, García M, Domínguez F, Grandal, Díaz J. et al. Recomendaciones en el abordaje diagnóstico y terapéutico del tabaquismo. Prevención del Tabaquismo; 4 (3): 147- 5; 2002.
  1. Milei J, Gomez E, Malateste JC,  Grana D, Cardozo O, Lizarraga A. editores.  El tabaquismo en estudiantes de medicina. Argentina. Universidad del Salvador. Facultad de Medicina, 2000. Disponible en: http://www.fac.org.ar/revista/00v29n4/milei/milei.PDF
  1. Pérez M, Vázquez C, Jiménez C, Martínez E, Rivera M, Ruiz N, et al. Tabaco y estudiantes de medicina de la Universidad Autónoma de Madrid. España. Facultad de Medicina, 2002. Disponible en: http://www.uam.es/departamentos/medicina/preventiva/especifica/congresoXV-1.html
  1. Reynales-Shigematsu LM, Vázquez-Grameix JH, Lazcano-Ponce E. editores. Encuesta Mundial de Tabaquismo en Estudiantes de la Salud, México 2006. Salud Publica Mex 2007;49 supl 2:S194-S204. Disponible en: https://siid.insp.mx/textos/com-2259126.pdf
  1. Herrera M , Pérez J, Suárez C, Perona J, Paz D. editores. Evaluación de conocimientos y actitudes ante el tabaquismo en estudiantes de medicina. Facultad de Medicina. Sexto curso. Madrid. Universidad Complutense. Hospital Militar Central Universitario Gómez Ulla. Disponible en: http://www.bvsde.paho.org/bvsacd/cd37/pt42p76.pdf
  1. Hassán J, Ramírez H, Sen C. editores. Encuesta sobre tabaquismo en estudiantes de 1º a 6º año de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste, corrientes, Argentina. Revista de Posgrado de la VIa Cátedra de Medicina – N° 124 – Febrero 2003. Pág. 10-13. Disponible en:       http://med.unne.edu.ar/revista/revista124/enc_tabaquismo.htm
  1. Orozco L, Granados M, Rodriguez J. editores Tesis caracterización del fumador y determinación del nivel de dependencia a la nicoyina en estudiantes universitarios. Facultad de ciencias Medicas Universidad San Carlos de Guatemala. Guatemala, julio 2008.
  1. Alarcon R, Santana M. editores Prevalencia del consumo de tabaco en la población estudiantil femenina de la Facultad de Arquitectura, Derecho y Medicina de la Facultad Francisco Marroquín. Guatemala, Guatemala 2011
  2. Jarra M. editores Artículo suicidios y agresiones en la profesión medica. Madrid, España abril 2008. Disponible en: http://www.dsalud.com
  1. Laynez JM, Cerritos MA, Días JS, Guzmán JE, Velazquez AL, Velásquez EM. Práctica Médica hospitalaria y su papel en el tabaquismo. Congreso Nacional de Medicina Interna de Guatemala 2013. Modalidad de poster.
  2. imagen tomada de: http://www.mdb.pt/sites/default/files/cigarro.jpg

La Guerra Contra el Error Diagnóstico esta en Marcha

Dr. Carlos Mejía Villatoro.
Jefe de Departamento de Medicina interna
Hospital Roosevelt

La enseñanza de la Medicina clínica es una tarea compleja, que busca generar en las personas en entrenamiento, una serie de competencias que le permitan hacer un abordaje clínico adecuado a pacientes con patologías diversas.  El Instituto Nacional de Medicina como brazo de las Ciencias Médicas de la Academia Nacional de Ciencias de la Salud de Estados Unidos, ha generado en 2015, un documento denominado: Improving diagnosis in clinical care ( from the Committee on Diagnostic Error in Health Care), en donde se expone que uno de cada cinco pacientes es diagnosticado erróneamente por diversas razones, mas frecuentemente en los servicios de emergencia que en otros niveles, hecho que sucede tanto a nivel de servicios públicos, de seguros como privados, por lo que se considera que debe ser motivo de acciones educativas tanto a nivel de estudiantes de medicina de pregrado, como de postgrados y de programas de educación médica regulares para los profesionales ya entrenados.  Este hecho sin embargo puede en nuestro país representar retos aun mayores, pues se debe enfrentar diferentes tipos de barreras tanto institucionales por la disponibilidad irregular de recursos, como a nivel privado, por las limitaciones que pueden ocasionar las aseguradoras al limitar el uso oportuno de los métodos diagnosticos asi como la autorización de procedimientos necesarios para la resolución de los problemas de salud pública.

Este movimiento nació a inicios del siglo XXI, con una publicación de To Err Is Human: Building a Safer Health System, del Instituto Nacional de Salud, nos mostraba ya que los errores en administración de medicamentos, no adherencia a las medidas de prevención de infecciones asociadas a los servicios de salud (IASS), administración correcta de los hemoderivados, desarrollo de Ulceras por presión (UPP) y la prevención de caídas en las instituciones de salud, asi como los programas que dieron a este movimiento y estrategias de Seguridad del Paciente: Clean Care is Safer Care (Originado con Dr. Didier Pitet del Hospital General de Ginebra y respaldado por OMS) y Cirugía Segura, desde mayo del 2005, nos permiten generar programas que permitan trabajar de manera sistemática y disciplinada, para la prevención de los eventos adversos no deseados en los pacientes que ingresan a los hospitales.

La estrategia de Mejorar el Diagnóstico, nos permitirá reducir morbilidad y mortalidad relacionada con la perpetuación de errores de omisión o acción que pueden tener consecuencias serias para los pacientes, particularmente por historias clínicas realizadas de manera incompleta o realizar procedimientos innecesarios, por no considerar los antecedentes de enfermedad del paciente o exceso de prescripciones innecesarias de medicamentos, en donde los antimicrobianos prescritos para enfermedades virales, uso de inhibidores H2 o de bomba para todo dolor abdominal sin tomar en cuenta la razón del mismo y el uso de  AINEs por períodos prolongados podrían encabezar la lista

El Instituto Nacional de Medicina y su comité específico de Error Diagnóstico en Servicios de Salud, recomienda los siguientes pasos para implementar un programa dirigido a mejorar la calidad del diagnóstico clínico, para lo cual deben realizarse estudios basales de la prevalencia de los mismos, y asi poder medir posterior medir el impacto de las intervenciones generadas, a través de un Programa de Seguridad del Paciente, que es un estándar de calidad de nuestro trabajo:

  1. Promover y Facilitar el trabajo en Equipo.
  2. Mejorar las estrategias de Educación de los profesionales de la Salud, con énfasis en el proceso y los procedimientos diagnósticos.
  3. Asegurar el acceso a las tecnologías adecuadas para el proceso diagnóstico, enfatizando su uso correcto y racional.
  4. Realizar actividades para discutir errores diagnósticos y la manera de prevenirlos.
  5. Establecer un sistema de trabajo estandarizado en las patologías mas comunes.
  6. Desarrollar reportes locales.
  7. Contar con recursos para generar el ambiente de prevención y disminución de los riesgos.
  8. Contar con recursos económicos o humanos para el Programa educacional.

Nuevos abordajes ya están en marcha. En el país existen algunos esfuerzos para mejorar la Seguridad del Paciente, pero se requiere de una política de país que asegure que podemos mejorar nuestras capacidades de manera sistemática  y ordenada.

La educación clínica deberá considerar mejorar en estos aspectos, particularmente en generar la capacidad de análisis clínico en diferentes escenarios, que permitan a los clínicos llegar rápidamente al diagnóstico correcto, previniendo el error diagnóstico, para el bienestar de los pacientes.

Lecturas recomendadas:

  1. To Err Is Human: Building a Safer Health System. Institute of Medicine, National Academy of Sciences, 2001, USA.
  2. Improving diagnosis in clinical care. Institute of Medicine, National Academy of Sciences, 2015, USA.
  3. Programa de Seguridad del Paciente. Departamento de Medicina interna, Hospital Roosevelt, 2014. Guatemala.

Sol, Palmeras y… ¿ Deficiencia de Vitamina D?

Dr. Juan Pablo Moreira Díaz
Médico Internista y Endocrinólogo
Miembro Comité Editorial Revista de Medicina Interna

En estas épocas veraniegas, en las que las familias buscan encontrar un remanso espiritual, para recargar energías para lo que queda del año, podría pasarnos por la mente que también será una oportunidad para recargarnos de vitamina D, ¿o no?.  No estoy tan seguro.  Es una creencia común en nuestro medio, incluso entre los propios médicos, considerar que dado que vivimos en un país tropical, nuestros niveles de vitamina D serán definitivamente normales.  Sin embargo, se deben tomar en cuenta varias situaciones clínicas.  La primera es que no por vivir en el “país de la eterna primavera” eso necesariamente significa que la cantidad de exposición solar (a rayos UVB) será la suficiente para que produzcamos la vitamina D endógena de manera adecuada.  El estilo de vida actual, y principalmente en las áreas urbanas, implica una cada vez menor exposición a la luz solar, desarrollando nuestras vidas y nuestras labores en interiores.  La segunda situación que debemos mencionar es que pensamos en general que la ingesta de lácteos y algunos otros alimentos será suficiente para suplir nuestras necesidades, pero no.  Los alimentos no son buena fuente de vitamina D, a menos que estén suplementados con la misma, y resultan muy escasos los aportes por este medio, o al menos no en cantidades suficientes. “ Pero si yo me expongo al sol una vez a la semana, los domingos por la mañana”, es un comentario frecuente cuando se comenta la posibilidad de tener deficiencia de vitamina D.  La dosis necesaria de exposición solar para la suficiente producción endógena de vitamina D para un adulto promedio es de 30 minutos diarios, a media mañana o a media tarde, en mangas de camisa y en pantaloneta.  Ahora bien, ¿quién se toma el tiempo para realizar ejercicio al aire libre en dichas condiciones?  Tampoco se debe considerar que exponiéndose una mayor cantidad de tiempo el fin de semana, digamos, 5 horas seguidas, se puede compensar lo que no se realizó en toda la semana, definitivamente no.  Dicha manera de exponerse a la radiación UV conllevaría riesgos inherentes de lesiones agudas y crónicas en la piel, los ojos, incluso sistémicas. Un último error es considerar que se deben tener síntomas o signos para pensar en deficiencia de vitamina D.   Pero entonces, ¿qué hacer? ¿Cómo nos afecta la deficiencia vitamina D, si es que realmente nos afecta?  Lo primero que se debe reconocer es que no existe un consenso global sobre la definición de suficiencia o deficiencia de vitamina D, sin embargo, en general se acepta que los niveles de suficiencia deben estar por arriba de 30 ng/ml para permitir una homeostasis ósea y mineral normal.  La única manera de asegurarnos de que tenemos dichos niveles es midiéndolos en suero.  Se estima que más de mil millones de personas en el mundo presentan deficiencia basados en valores menores de 30 ng/ml.  No se recomienda hasta la fecha medir la 25(OH)vitamina D como prueba de tamizaje a la población general, pero sí en situaciones de alto riesgo, como en los pacientes con enfermedades óseas (osteoporosis, por ejemplo), malabsorción intestinal, hiperparatiroidismo, enfermedades hepáticas y renales, obesidad, enfermedades granulomatosas, ancianos, pacientes que estén tomando medicamentos que interfieran con el metabolismo de la vitamina D, hispanos y afro-americanos viviendo en altas latitudes, mujeres embarazadas y lactantes.  La evidencia actual es conflictiva, ya que se reconoce ampliamente que la deficiencia de vitamina D se asocia de manera directa con un riesgo aumentado de problemas óseos, enfermedades autoinmunes, infecciosas, cáncer, cardiovasculares, metabólicas y neurodegenerativas.  Sin embargo, la evidencia sobre el reemplazo de vitamina D y sus efectos no ha logrado siempre demostrar que la suplementación se asocie a una reducción del riesgo de dichas condiciones.  Lo anterior se debe a que no se toma en cuenta en muchos de los estudios ni el nivel previo de vitamina D ni las dosis para reemplazo.  Debe considerarse la deficiencia de vitamina D, como un estado parecido a la deficiencia de alguna otra hormona, digamos por ejemplo, de hormonas tiroideas.  Si le administro levotiroxina a una persona sin deficiencia, seguramente induciré problemas en dicho paciente, pero si uso la dosis correcta, de la manera correcta y llevando al paciente a los niveles adecuados para vivir, lo más probable es que el mismo se beneficie del reemplazo.  Así mismo, si reemplazo vitamina D a un paciente deficiente, seguramente también se beneficiará.  Pero entonces, si determino que un paciente, además de sus múltiples y variadas condiciones médicas, también presenta deficiencia de vitamina D, ¿cómo lo reemplazo?, ¿qué dosis y qué ruta debo emplear?, ¿cuáles deben ser las metas específicas para mi paciente?.  Bueno, esas preguntas intentaremos responderlas en la siguiente oportunidad que podamos interactuar en este blog.  Hasta pronto colegas y ¡que pasen un excelente verano!

imagen tomada de: http://wallpaper.ultradownloads.com.br/176789_Papel-de-Parede-Por-do-Sol-na-Praia–176789_800x600.jpg 

LECTURA ADICIONAL RECOMENDADA

  1. Best Practice & Research Clinical Endocrinology & Metabolism 26 (2012) 523–537

Del laboratorio de genética a la práctica diaria de la Medicina Personalizada

Dr. Gustavo Oliva
Jefe de Servicio
Depto., de Medicina Interna, HGE – IGSS

Docente de Postgrado de Medicina Interna, USAC
28 de marzo de 2016

Con la proliferación de las pruebas genéticas y los tratamientos genéticamente personalizados la Clínica Mayo ha publicado una serie relativa al descubrimiento del genoma humano y su relación con “La Medicina de Precisión”, como un abordaje innovador teniendo en consideración las diferencias individuales de los genes de las personas, su entorno ambiental y sus estilos de vida.

Hipócrates con la fundación de la Medicina Occidental Moderna inicia a practicar medicina personalizada con la descripción de los 4 humores básicos, “bilis negra, bilis amarilla, las flemas y la sangre”.  Con el tiempo se describieron nuevas herramientas de diagnóstico y abordajes individuales a cada paciente hasta llegar al ADN que trasformó el valor del cuidado médico y su entrega individual al paciente.

La entrega del proyecto del Genoma Humano en el 2003, abrió una ventana de oportunidades a la medicina individualizada, sin embargo, no se trata de un abordaje simplista, ya que el mismo puede dar lugar a expectativas no realistas, es decir, aún no contamos con una estrategia de cura al cáncer; la enfermedad de Alzheimer no ha desaparecido.  Los hallazgos de la investigación se han ido acumulando brindando la evidencia que podría trasformar la manera en que se brindan los cuidados de la salud.  Así también, los costos de la secuenciación del genoma han caído, esto en estrecha relación a la nueva generación de secuenciadores, la capacidad de almacenamiento de datos de la bioinformática y la implementación del registro electrónico de salud.

El beneficio de la Genómica, como rama de la biotecnología ha permitido el desarrollo de herramientas de diagnóstico y estrategias de tratamiento más efectivas para el establecimiento de la emergente medicina de precisión como una herramienta de valor en la práctica del día a día de los profesionales de las ciencias de la salud, a decir, del laboratorio a la clínica.

Los pacientes con cáncer metastásico de pulmón, cáncer de mama o cerebral, aquellos con leucemias y melanomas tienen nuevas estrategias terapéuticas derivadas de la secuenciación del Genoma o Exoma a manera de “diagnóstico molecular”, que permite la elaboración de tratamientos personalizados, según las mutaciones genéticas individuales, mejorando el chance de sobrevida, reduciendo la práctica de la medicina del “ensayo y error”.  Estos resultados también se dan en otras enfermedades, como la ansiedad y depresión, enfermedades de arterias coronarias y la enfermedad inflamatoria intestinal, reduciendo dramáticamente los riesgos de efectos adversos e interacciones adversas con las drogas, así como los tratamientos no efectivos.

El Dr. Richard Weinshilboum de la Clínica Mayo comenta que el futuro está con nosotros, la Farmacogenómica derivada de la exploración del Genoma hace posible la curación y hasta la prevención de enfermedades.  Dice que la meta de la medicina moderna es entregar la medicina correcta, en el tiempo y dosis correctos al paciente correcto, eliminando aquellas terapias que no funcionan.

Resalta el hecho que lo que hoy se sabe de muchas enfermedades como la diabetes, las coronariopatías y el Alzheimer, es muy poco y que la investigación debe continuar para poner en contexto todos aquellos factores que influyen en la aparición de un evento final, dado que los datos genéticos familiares, el entorno ambiental y los hábitos personales de los individuos, sencillamente, son complejos.

La secuenciación del primer genoma humano duró 13 años, en el presente la secuenciación toma solo pocos días; encontrando de 3 a 5 millones de variantes en el genoma de una persona.  El gran problema que enfrenta el grupo de médicos es en la interpretación de los datos obtenidos; ¿quién y cómo determinará si los datos son clínicamente relevantes?  En el 2015 el Dr. Edison Liu, CEO del Jackson Laboratory, recomendó el desarrollo de especialistas para analizar e interpretar los genomas de los pacientes, a manera de llevar los datos de laboratorio al conocimiento y este a su vez, a la práctica clínica.

Ir del laboratorio a las grandes instituciones de salud requiere esfuerzos en tiempo de investigación, infraestructura y gestión de grandes volúmenes de datos y de la estandarización de los registros médicos electrónicos.  De esta manera los científicos ven a la genómica como la ruta para ofrecer cuidado a los pacientes en diferentes vías, informándole de sus riesgos para el desarrollo de enfermedades específicas y cómo cambiar sus hábitos de vida con la finalidad de reducir los mismos, transformando la Genómica en eficacia, demostrando que la misma brinda resultados, convirtiéndose en “razonable y necesaria”, como lo describe Teresa Krusselbrink, consejera genética de la Clínica Mayo.

La Medicina de Precisión no simplificará el cuidado del paciente, pero en asociación a su historia familiar y a los cambios de sus estilos de vida, auxiliará a los médicos en la identificación de las necesidades de salud individuales.  Esto al final del camino es lo que motivó a Hipócrates y ha motivado el que hacer de los médicos desde entonces.

Interactuamos con pacientes que tienen acceso a la información documental a través de la internet y las redes sociales, sin embargo, esa información no se traduce en tener acceso a la tecnología y a las estrategias de salud orientadas a este nuevo abordaje individualizado de la práctica de la medicina actual.

De cara a la realidad, el futuro mediato requiere capacitación y desarrollo en tecnología y acceso a los nuevos recursos disponibles a toda la población médica a efecto de hacer realidad la entrega de la Medicina Personalizada a los pacientes.  Tener la capacidad de interpretar lo que tiene valor y desechar aquellos datos confusores que no agreguen valor a ese abordaje holístico y personalizado de cada individuo.

En la medida de nuestras propias limitaciones se requiere de innovación de la educación en los pregrados, postgrados y las prácticas de educación médica continua genuina que atienda nuestras propias necesidades y realidades con visión de corto, mediano y largo plazo, en beneficio de nuestra práctica frente a una comunidad cada vez más educada y con acceso a las fuentes de información.

El New York Times publicó recientemente el artículo “las pruebas genéticas no son definitivas” en estrecha relación a lo expresado en el texto acá presentado.

Imagen tomada de: http://www.geckolandia.es/wp-content/uploads/2013/03/Fotolia_41300543_1024Subscription_XXL.jpg

Lecturas Recomendadas:

  1. Briggs, J. (29 de Febrero de 2016). Precision Medicine, Part Three: Cost and Time No Longer Barriers to Sequencing. Obtenido de Mayo Clinic: http://individualizedmedicineblog.mayoclinic.org
  2. Briggs, J. (22 de Febrero de 2016). Precision Medicine, Part Two: Benefits of Mapping the Human Genome. Obtenido de Mayo Clinic: http://individualizedmedicineblog.mayoclinic.org
  3. Briggs, J. (15 de Febrero de 2016). Precision Medicine: From Double Helix to Health Care. Obtenido de Mayo Clinic: http://individualizedmedicineblog.mayoclinic.org
  4. Kolata, G. (20 de Marzo de 2016). Pruebas genéticas no son definitivas. The New York Times, International Weekly, págs. 1-6.

Volumen 20, No. 1 Enero – Abril, 2016

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Portada                                                                                                      Oliva G.

Editorial                                                                                                     Moreira J.

Mortalidad por VIH/Sida en Guatemala Evolución 2005-2013. Moscoso V, Flores C.

Clasificación de los estudios clínicos y análisis de la literatura médica publicada. Orellana B, Moreira J.

Intoxicación por Chlorophyllum molybdites:Presentación de dos casos y revisión de la literatura. Cajas C, Juárez H, Gaitán E.

Premio Nobel de Medicina 2015: Un cambio importante en el paradigma de la historia de la Medicina.  Sandoval N.

Osteomielitis Femoral Crónica por Nocardia. Morales C, Sandoval N.

Presentación de resultados de una investigación cuantitativa en el contexto de las ciencias biomédicas. Chocó A.

¿Cual es su diagnostico?. Guzmán I.

Me lavo las manos ¡Oh manos!.  Lam C.

De lavarse las manos y otros que hacerse.  Gebhardt C.

Normas de publicación.