Mitos & Realidades del Omega 3

Dr. Juan Pablo Moreira Díaz
Médico Internista y Endocrinólogo Clínico
Jefe Unidad de Endocrinología Hospital Roosevelt

Para iniciar vamos a recordar a los ácidos grasos omega 3 de los que hay que estar pendientes:

Ácidos grasos poliinsaturados omega 3 de cadena larga (LCPUFA), constituidos por los siguientes:

  • Ácido Docosahexaenoico (DHA)
  • Ácido Eicosapentaenoico (EPA)
  • Ácido alfalinolénico (ALA)

Las propiedades de estos ácidos grasos omega 3 los han colocado en una posición preventiva de eventos cardiovasculares primarios y secundarios, e incluso como tratamiento para condiciones como ciertas dislipidemias.  Sin embargo, ¿cuál será la mejor manera de consumirlos?,  ¿En la dieta habitual?  ¿con suplementos alimenticios?,  ¿o tal vez ni siquiera sirven para nada?.

En realidad, a la fecha se cuenta con algunos estudios que buscar responder a estas preguntas.

Existen dos meta-análisis (1,2) que no encontraron evidencia estadística de efecto en infarto al miocardio, pero sí en prevención de muerte cardiovascular (RR 0.91; IC 95%  0.85 – 0.98).  El estudio JELIS, realizado en población japonesa, sugiere que hay una asociación inversa entre los niveles mas altos de EPA y eventos coronarios (HR 0.83; p=0.049). (3)  El estudio ORIGIN no encontró efectos benéficos de la suplementación. (4)  Es decir, la evidencia actual no brinda soporte para recomendar omega 3 LCPUFA para la prevención primaria de enfermedad coronaria.

Por otra parte, también existe evidencia de que a un mayor consumo “natural” de omega 3, por medio de la ingesta de pescado, menor mortalidad cardiovascular.  En este sentido, uno de los principales estudios es el de Zheng et al (5) , quien realizó un meta-análisis de 17 cohortes con 315,812 participantes y un seguimiento promedio de 15.9 años.  En este estudio se concluyó que, comparado con una ingesta nula, el consumo bajo (una comida a la semana) y el moderado (dos a cuatro comidas a la semana) de pescado, previno de forma significativa la mortalidad cardiovascular (0.84, IC 95% 0.75-0.95;  0.79, IC 95% 0.62-0.92 respectivamente).

Los estudios OMEGA (6), Alpha to Omega (7) y GISSI-HF (8), no demostraron un beneficio significativo de la suplementación con omega 3 LCPUFA; aunque sí parecieron evidenciar algún beneficio en pacientes con falla cardiaca.

En otros contextos de desenlaces cardiovasculares, el beneficio de los omega 3 LCPUFA no ha sido demostrado de manera contundente.  Solamente en el caso de que se utilicen como tratamiento para hipertrigliceridemia, debiendo ingerir al menos 1.5 gr al día. (8)

Es decir, los suplementos de omega 3 podrían utilizarse como coadyuvantes en el tratamiento de hipertrigliceridemia, sin embargo, hasta la fecha no han demostrado ser medicamentos de impacto importante en los descenlaces cardiovasculares de los pacientes (que es como se promueven actualmente por las empresas que la manufacturan).

Debemos ser mas juiciosos antes de indicar este tipo de “suplementos”.

imagen tomada de: http://www.2ti.es/wp-content/uploads/oil-315528_640.jpg

BIBLIOGRAFIA

  1. Kotwal S, Jun M, Sullivan D, Perkovic V, Neal B. Omega 3 Fatty acids and cardiovascular outcomes: systematic review and meta-analysis. Circulation Cardiovascular Quality and Outcomes 2012;5(6):808–18. Epub 2012/11/01.
  2. Rizos EC, Ntzani EE, Bika E, Kostapanos MS, Elisaf MS. Association between omega-3 fatty acid supplementation and risk of major cardiovascular disease events: a systematic review and meta-analysis. JAMA 2012;308(10):1024–33. Epub 2012/09/13.
  3. Bosch J, Gerstein HC, Dagenais GR, Diaz R, Dyal L, JungH, et al. n-3 fatty acids and cardiovascular outcomes in patients with dysglycemia. N Engl J Med 2012;367(4):309–18. Epub 2012/06/13.
  4. Itakura H, Yokoyama M, Matsuzaki M, Saito Y, Origasa H, Ishikawa Y, et al. Relationships between plasma fatty acid composition and coronary artery disease. J Atheroscler Thromb 2011;18(2):99–107. Epub 2010/11/26.
  5. Zheng J, Huang T, Yu Y, Hu X, Yang B, Li D. Fish consumption and CHD mortality: an updated meta-analysis of seventeen cohort studies. Public Health Nutrition 2012;15(4):725–37. Epub 2011/09/15.
  6. Rauch B, Schiele R, Schneider S, Diller F, Victor N, Gohlke H, et al. OMEGA, a randomized, placebo-controlled trial to test the effect of highly purified omega-3 fatty acids on top of modern guideline-adjusted therapy after myocardial infarction. Circulation 2010;122(21):2152–9. Epub 2010/11/10.
  7. Kromhout D, Giltay EJ, Geleijnse JM. n-3 fatty acids and cardiovascular events after myocardial infarction. N Engl J Med 2010;363(21):2015–26. Epub 2010/10/12.
  8. Tavazzi L, Maggioni AP, Marchioli R, Barlera S, Franzosi MG, Latini R, et al. Effect of n-3 polyunsaturated fatty acids in patients with chronic heart failure (the GISSI-HF trial): a randomised, double-blind, placebo-controlled trial. Lancet 2008;372(9645):1223–30. Epub 2008/09/02.
  9. Reiner Z, Catapano AL, De Backer G, Graham I, Taskinen MR, Wiklund O, et al. ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: the Task Force for the management of dyslipidaemias of the European Society of Cardiology (ESC) and the European Atherosclerosis Society (EAS). Eur Heart J 2011;32(14):1769–818. Epub 2011/06/30.

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