Las Vacunas ¿se sobredimensionan los reportes de eventos adversos?

Dr. Carlos Mejía Villatoro
Jefe de Departamento de Medicina interna
Hospital Roosevelt
Medicina interna – Enfermedades Infecciosas

     En publicaciones de Norteamérica y basados en reportes oficiales, se espera que existan eventos como: Poli neuropatía post-infección aguda, incluyendo Guillian Barre, neuritis óptica, esclerosis múltiple de nuevo inicio, aborto espontaneo, muerte súbita, convulsiones y parto prematuro, entre otras.

     Es muy importante conocer los eventos de enfermedades relacionados en tiempo, con una campaña de vacunación, particularmente en momentos en que se decide lanzar campañas con nuevas vacunas o bien como respuesta a riesgos de epidemias, o con el fin de iniciar los procesos de erradicación de una enfermedad. Cuando una campaña nacional de vacunación contra rotavirus ha sido puesta en marcha, o cuando se considere ampliar la vacunación contra Influenza estacional o bien contra el virus pandemia del tipo AH1N1, o si llegamos finalmente a la cobertura de vacunación, que en estos dos últimos años ha sufrido un serio revés en la Salud Publica del país, deberemos conocer claramente que eventos son derivados o secundarios a la vacunación o cuales son solamente co-incidentales.

     Los investigadores que publicaron sus apreciaciones en LANCET octubre 2009, estiman que:

     Si se vacunan 10 millones de personas, puede esperarse 4 casos de Guillian Barre y 1 caso de muerte súbita, durante la primera semana de la campaña de vacunación. De la misma manera por cada millón de mujeres embarazadas, ocurrirán 397 abortos espontáneos en el primer día, 2780 en 1 semana y 16,684 en 6 semanas, aún y cuando la vacuna NO aumenta los riesgos, por lo que nuestros sistemas de vigilancia epidemiológica tanto de enfermedades infecciosas, como crónicas no trasmisibles, asi como enfermedades trazadoras, cuya etiología, asumimos que es de tipo autoinmune, es necesario para poder establecer verdaderos incrementos, que puedan ser atribuidos a una vacuna en particular.

            Con la disponibilidad de la vacuna contra Influenza, tanto para la influenza epidémica como pandémica, que puede o pudiera ser implementada, sabemos por información recabada tanto por OMS como CDC de Estados Unidos, que su perfil de seguridad ha sido muy similar tanto para la vacuna de la Influenza estacional como lo fue la de vacuna para la cepa de Influenza A H1N1, en su momento. El personal de salud tiene la responsabilidad de aplicarse la vacuna, dado que siendo uno de los grupos puente de transmisión desde la comunidad hacia los centros de atención hospitalaria o ambulatoria, puede prevenir no solamente la enfermedad a nivel personal, sino en su grupo familiar y evitar posibles brotes epidémicos dentro de los hospitales, que cada día manejan mas grupos de pacientes susceptibles de desarrollar influenza grave. De particular importancia esta el hecho de enfatizar que en los primeros meses de una pandemia, la población de mujeres embarazadas se ha visto particularmente afectada por complicaciones serias asociadas a la pandemia de influenza, por lo que esta, debe ser considerada la segunda población prioritaria, al igual que los pacientes con enfermedades crónicas, como infección por VIH, Diabetes mellitus, Cáncer, etc., que causan diversos grados de inmunodeficiencia.

     Será importante estar alerta no solo a la búsqueda de casos serios y su reporte oportuno a los servicios de salud, sino también a las posibles complicaciones relacionadas con la vacunación, que hasta ahora no ha mostrado incremento en las eventos adversos relacionados, siendo lo observado reacciones leves y moderadas. Los viales multidosis contienen thimerosal como parte de la formulación, y aunque se ha especulado sobre los eventos adversos relacionados con el mismo, no se ha evidenciado relación con toxicidad, ni en el embarazo ni en niños pequeños.

     Para evitar juicios precipitados sobre los eventos relacionados con vacunas, es importante reportarlos oportunamente a donde corresponde, conocer los datos epidemiológicos e interpretarlos, y luego de un análisis cuidadoso, emitir declaraciones o comunicados adecuadamente documentados, para evitar se que termine provocando rechazo a una vacuna, que en general cada día se documenta de mejor manera los eventos relacionados y no relacionados con la misma, particularmente sobre su eficacia y seguridad, evitando generar temores infundados sobre eventos adversos, que pueden ser mal interpretados.

Traducido y adaptado de: Black S. et al.

Bibliografia:
Lancet 2009, oct.31
Journal Watch Infectious Diseases Nov 10, 2009
Vacunas para Influenza A H1N1. CDC marzo 2010.
imagen tomada de: http://www.tvsana.com.ar/2014/vacunas-en-adultos/

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