¿Estamos preparados como Sistema de Salud ante los Desastres? ¿Quien está a cargo de qué?

Dr. Carlos Mejía Villatoro
Medicina interna – Enfermedades Infecciosas
Jefe de Departamento de Medicina,
Hospital Roosevelt.

     Sabemos que Guatemala es susceptible de sufrir el embate de la naturaleza de maneras muy diversas, aunque de manera aguda las más serias son representadas por Inundaciones, Terremotos y Erupciones, que pueden afectar la salud de manera directa, cuyo impacto podría ser limitado si la respuesta de país estuviese en conocimiento general con facilidad, y fuese parte del currículo de estudios de las diferentes profesiones relacionadas con la salud, la seguridad, las comunicaciones y la infraestructura. La CONRED es una organización que requiere fortalecimiento, para que pueda realizar de manera más amplia sus actividades educativas y preventivas en los diferentes niveles sociales del país.

     La respuesta generalmente es rápida, pero los recursos para afrontarlas son limitados, pues siempre se requiere iniciar colectas de víveres, agua, ropa e insumos de limpieza, para responder ante catástrofes de gran magnitud. La respuesta local a través de municipalidades y servicios de salud, debiera contar con todos los recursos y que las autoridades locales tengan un plan de acción coordinado, y factible en cada comunidad.

     La respuesta a nivel central debiera considerar escenarios según el número de víctimas, tipos de lesiones o enfermedades que se presentan, capacidad de instalar servicios en menos de 24 horas, con participación de las Universidades del país, con funciones claras para los alumnos universitarios que pueden contribuir a ser parte de la respuesta de manera voluntaria, para la emergencia, profesionales de la salud capacitados en el manejo de emergencias en diferentes escenarios.

     El manejo de albergues debe ser conocido en cada comunidad, a donde acudir si pierde su hogar y pertenencias, como realizar el manejo de cadáveres en desastres mayores, como asegurar el suministro de agua y alimentos y como reiniciar la reconstrucción. Generar un fondo económico, en el cual cada año se destine un fondo de reserva para estas catástrofes en todo el país. Cuáles serían las alternativas de comunicación en caso los puentes como el Belice, el Incienso y otros se vinieran al suelo. Qué hacer si los hospitales Roosevelt y San Juan de Dios quedaran inhabilitados. ¿Como evitar que los oportunistas de las tragedias lucren con el dolor y la precariedad de la mayoría? ¿Como lograr que los gobiernos sean efectivos sin abusar de las compras discrecionales?

     Una tarea más allá de CONRED y el Ministerio de Salud, se necesita que personas probas, sin vínculos políticos partidarios y que todos respeten estén a cargo. Personas que quieran auténticamente al país, más que a sus debilidades. Esperemos que en la próxima tragedia o desastre natural, los actos de gobierno: entendido como los tres poderes del estado, actúen como Estado y no como pequeños reinos que no buscan el bien común.

imagen tomada de:

http://viacampesina.org/es/images/stories/tsunami/2012.11.08sismoguatemala.jpg

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