Mala Circulación….

Dr. Ismael Guzmán Melgar
Médico Internista – Cardiólogo
Editor Asociado
Revista Medicina Interna de Guatemala

¿Mala Circulación?, frecuentemente, los médicos, escuchamos de nuestros pacientes cuando interrogamos los antecedentes médicos: “padezco de mala circulación” o cuando damos las indicaciones finales “que me va a dejar para la circulación” “como esta mi circulación”, y otras más, que no conviene enumerar.

Sin embargo durante los 18 años que llevo de ser un médico graduado, me he preguntado ¿a que se refiere el término “mala circulación?, ¿existe esa entidad como una diagnóstico, que podamos consignar en una historia clínica? ¿como la diagnostico?, finalmente y no menos importante pregunta ¿cual es el tratamiento de ella?.  Como parte de los síntomas que se atribuyen a la “mala circulación”, los pacientes me han recitado una serie de síntomas que van desde las parestesias, las manifestaciones cutáneas con ronchas, equimosis, alteraciones de la pigmentación cutánea, etc.

He revisado los diferentes libros de texto a los que he tenido acceso en busca de la famosa “enfermedad”, debido a que, desde que me convertí en Cardiologo, me han llegado pacientes, que consultan  conmigo porque tienen “mala circulación” y esto en el imaginario de ellos debe ser tratado por el Cardiólogo, sobra decir que todos mis esfuerzos, en la búsqueda  dentro de los libros de texto ha sido infructuosos, al menos me han dejado la tranquilidad, que mis maestros de la facultad de medicina, del Hospital Roosevelt donde aprendí Medicina Interna y del Instituto de Cardiología de México, donde aprendí Cardiología, no omitieron ningún capítulo importante de mi educación, ya que en ninguno de dichos lugares esta patología formaba parte del pénsum de estudios.

Pareciera ser que esta “patología”, es una sobreviviente de lejanos tiempos y en la actualidad, cae dentro de las “Leyendas Urbanas” de la medicina, me preocupa porque algunos de los pacientes inclusive llegan con tratamientos, prescritos por algún médico indicados para la “mala circulación” que incluyen Gingko-Biloba y antiagregantes plaquetarios, probablemente usados como placebo para cumplir con el compromiso hacia el paciente de recetar alguna medicación como “prueba terapéutica”, en el afán por curar los síntomas que aquejan al enfermo, podemos caer en el innecesario y a veces riesgoso “Ensañamiento Terapéutico”.

Luego de lo anterior, no me queda mas que resignarme en los años que me quedan de ejercicio de esta noble profesión, a continuar luchando contra esta “Leyenda Urbana” de la medicina, mi grano de arena en este aspecto, será contribuir en la medida de mis posibilidades educando a los pacientes y a los futuros médicos, acerca de la inexistencia de esta enfermedad.

¿ustedes que opinan?

2 thoughts on “Mala Circulación….

  1. Así es doctor. Hay muchas cosas que los pacientes afirman y que algunos colegas avalan, como usted menciona. Muchas veces son sintomas asociados a cuadros bien establecidos que ellos simplemente atribuyen a organos especificos que nada tienen que ver con el origen de los mismos. Por ejemplo, el famoso dolor de cerebro y de pulmones de la CEFALEA TENSIONAL. La astenia y somnolencia diurnas producidas por un sueño no reparador crónico que la gente le atribuye al higado o al colon. Son varias las leyendas urbanas que nos persiguen a los internistas, pero creo firmemente que los gastroenterólogos, neurólogos y cardiólogos son los que mas se enfrentan a ellas en los pacientes mas difíciles.

  2. Los pacientes lo refieren como un dolencia que en algunas ocasiones lo relacionan con entumecimiento de las piernas o agotamiento muscular al caminar que bien se podría intepretar; como claudicación intermitente que es frecuente mas en hombres que en mujeres y que se caracteriza por síntomas como entumecimiento, calambres, fatiga muscular; en otro tipo de pacientes también se quejan de piel fría, parestesias que como internistas sabemos que se pueda deber a neuropatía diabética o alguna otra neuropatía. Sin embargo el termino también lo he escuchado en pacientes con mareos o hipotensión ortostatica. En fin como internistas bien formados del hospital Roosevelt sabemos que una buena historia clínica nos hace el diagnostico.

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