Staphylococcus aureus meticilino resistente: del ambiente hospitalario a la comunidad

*Dr. Jorge Maximiliano Laynez Chay
**Dr. Juan Diego Castellanos Taracena
*Infectólogo, Jefe de Servicio Hospital Roosevelt, Profesor titular Facultad de Ciencias Médicas, Universidad de San Carlos de Guatemala
**Residente de segundo año Medicina Interna, Hospital Roosevelt, Guatemala

Staphylococcus aureus (S. aureus) la más virulenta de las especies de Staphylococcus, es un agente causal tanto de infecciones nosocomiales como comunitarias, entre los procesos podemos encontrar entidades que varían desde infecciones menores de piel y partes blandas hasta procesos como bacteriemias o neumonía. En aproximadamente 25-50% de las personas sanas este microorganismo puede colonizar de manera persistente o transitoria la piel, y la tasa de colonización por este microorganismo es más elevada en personas diabéticas tipo 1, individuos con VIH/SIDA, pacientes sometidos a hemodiálisis y personas con lesiones cutáneas. 1, 2

S. aureus es la representación de la historia entre la lucha de las bacterias contra los antibacterianos, cuando se introdujo la penicilina en la década de 1940 las cepas de S. aureus eran sensibles a la misma, sin embargo surgió la resistencia a la penicilina. El patrón se repitió en la década de los 60 después del uso inicialmente exitoso de la meticilina. Para finales de la década del 60 varios países presentaban infecciones resistentes a este nuevo fármaco, países cercanos a Inglaterra como Suiza, Francia, Dinamarca, o lejanos como Australia y la India. (3)

Con el advenimiento de esta nueva cepa resistente se empezó a catalogar a este microorganismo según la susceptibilidad antimicrobiana que presentaba, dando lugar a la clasificación Staphylococcus aureus meticilino resistente (SAMR) Staphylococcus aureus meticilino sensible (SAMS). 3, 4,5, 6

A principios de la década de los noventas, SAMR se consideraba un patógeno principalmente asociado a cuidados hospitalarios, pero este panorama empezó a cambiar, mostrando ahora infecciones en pacientes previamente sanos como niños y adultos jóvenes sin los clásicos factores de riesgo de los pacientes en contacto a centros hospitalarios, por lo cual se reclasifica en S. aureus meticilino resistente asociadas a ambientes hospitalarios (SAMR-AH) y asociados o adquiridos en la comunidad (SAMR-AC). 3, 4, 7, 8

Modelos basados en la población alemana y estadounidense estiman que existen un rango de personas portadoras de SAMR a nivel mundial que varía entre 2 a 53 millones.  Estados Unidos ha mostrado en los últimos años un aumento en las infecciones de tejidos blandos por este microorganismo resistente, mostrando un promedio de 11 millones de visitas a médicos particulares, así como también un aumento en la tasa de aislamiento para SAMR del 59% en este tipo de infección, como también un aumento en consultas al departamento de emergencia debido a la gravedad de la infección de un 33% en el año de 1993-1994 a un 52% en el año 2004. 5, 6, 9, 10

Miller et al, presentan datos en infecciones causadas en la piel por este microorganismo, mostrando una prevalencia de 86% para SAMR-AC en infecciones graves de la piel como fascitis necrotizante. Fridkin et al, presentan datos sobre SAMR en tres comunidades en Estados Unidos, mostrando que la prevalencia actual de SAMR en infecciones varias se encuentra en aumento y se le debe de considerar un patógeno común dentro de las infecciones a tratar mostrando una prevalencia de 20% para SAMR-AC del total de infecciones por SAMR. Moran et al, en un estudio realizado en el departamento de emergencia de varios hospitales, nos muestra datos de pacientes con infecciones de tejidos blandos, mostrando una prevalencia de 78% para SAMR del total de infecciones producidas por S. aureus. 5, 6, 10

Las características particulares del SAMR-AC que le brinda una mayor patogenicidad, radican en la presencia del cromosoma en cassette estafilocócico mec (SCCmec), encargado de la producción gen mecA que le brinda una resistencia a los antimicrobianos β-lactámicos sin resistencia acompañante a otros antimicrobianos. Así como la presencia de la toxina Leucocidina de Panton-Valentine que daña la respuesta de los leucocitos y provoca necrosis tisular, lo que provoca una mayor agresividad, aumento en la patogenicidad y por lo tanto mayor morbilidad y mortalidad asociada a la infección de este microorganismo. Estudios han demostrado que en una infección grave-moderada en pacientes inmunocompetentes, o leve en pacientes inmunodeprimidos, están asociados a mayor mortalidad si el antimicrobiano de primera elección no es el correcto. 3, 4, 6, 9,11, 12,19

América Latina reporta una prevalencia general para infección por SAMR tanto SAMR-AC como SAMR-AH de 48.3% entre el año de 2004 a 2007. (11,12) Datos desglosados por países de América del Sur muestran una tendencia variable de infecciones de SARM, presentado Colombia una resistencia de 45%, Ecuador 28%, Perú 62% y Venezuela 26%. SAMR-AC presenta una prevalencia de 61% para el total de infecciones causadas por SAMR, en Argentina en el año 2007. 11, 12, 13, 14, 15, 16, 21

En Guatemala estudios realizados en la década de los noventa demostraban una resistencia del S. aureus a la meticilina en infecciones diversas, en un rango que variaba de 3 a 12% hasta el año de 1997. En el año de 1999 presentamos los primeros datos sobre resistencia a meticilina en SAMR-AC, mostrando una prevalencia en este grupo de 11.3% en muestras de diversas infecciones de tejidos blandos. Para el año 2006, estudios realizados en población pediátrica reportaban una prevalencia de 5.21% para S. aureus meticilino resistente a las 72 horas de ingreso al hospital San Juan de Dios de la ciudad de Guatemala y una prevalencia previa al ingreso de 3.13% para SAMR en esta población, lo que demuestra que este microorganismo resistente puede ser adquirido tanto en las comunidades como en el ambiente hospitalario. 17,18

Aunque no es fácil definir el riesgo que representa este microorganismo para la Salud Pública de Guatemala, se ha demostrado a nivel internacional que este microorganismo ha aumentado su prevalencia desde su descubrimiento en la década de los sesenta, rebasando los límites hospitalarios para instalarse en la comunidad como un patógeno frecuente, mostrando que en estos momentos es capaz de producir una gama de infecciones diversas que varían desde un rango benigno de entidades de la piel hasta infecciones sistémicas que ponen en grave peligro la vida de los pacientes en todas las edades, entre los más afectados encontramos niños y adultos en edad productiva que no han estado en contacto con servicios de salud, lo que muestra la presencia de este microorganismo en la comunidad. 1, 3, 5, 8,12

El problema de Staphylococcus aureus meticilino resistente, se agrava a nivel internacional con su presencia en estos momentos a nivel comunitario. En Guatemala factores como el hacinamiento en el hogar y trabajo, falta de educación en salud, mala higiene personal, una población en promedio de edad joven, trabajo con contacto físico con otras personas, contacto físico con fómites en el área deportiva, uso de medicamentos sin prescripción, favorecerían la aparición de infecciones por este microorganismo en nuestras comunidades, por lo cual es necesario realizar investigaciones que muestren el panorama epidemiológico nacional. 1, 3, 5, 7, 8, 11, 12, 21

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imagenes tomadas de: http://lookfordiagnosis.com/mesh_info.php?term=staphylococcus&lang=1

Staphylococcus_aureus 2

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