29 de Septiembre: “Día Mundial del Corazón”

Dr. Ismael Guzmán Melgar
Ex – Presidente Asociación Guatemalteca de Cardiología
Editor en Jefe Revista Guatemalteca de Cardiología
Editor Asociado Revista de Medicina Interna de Guatemala

 En este 29 de Septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón, como se ha venido celebrando desde hace  15 años.  En el año 2,000 por iniciativa de la Federación Mundial del Corazón (WHF) y con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se celebró por primera vez el día mundial del Corazón, para concientizar a la población mundial acerca de la importancia de las enfermedades cardiovasculares; no debemos olvidar que al año mueren 17.1 millones de personas en el mundo a causa de Infarto Agudo del Miocardio y Accidente Cerebrovascular.

Aunque parezca repetitivo, no debemos olvidar que la Enfermedad Cardiovascular es la principal causa de muerte en el mundo, al punto que no dudaría en nombrarla como “La Epidemia del siglo XXI”.  Las razones para esto son muchas, en este año el mensaje es “Crear Ambientes Saludables para el Corazón”, ya que es bien conocido que la vida moderna, nos ha inclinado a una carencia de espacios verdes, al consumo de alimentación poco saludable para nuestros hijos en las escuelas, así como para nosotros mismos en los lugares de trabajo, las campañas publicitarias que favorecen el consumo de tabaco, alcohol y comida rápida, los que contribuyen en el deterioro de nuestra salud cardiovascular, y nos exponen a la inhalación de humo de tabaco de segunda mano en parques, transporte público y lugares de trabajo.

En Guatemala, sabemos que los factores de riesgo Cardiovascular en mayores de 19 años, se presentan en aproximadamente los siguientes números:

Factor

Número de personas %
Sobrepeso/Obesidad 31656,769 53.75
Obesidad Abdominal 31635,402 53.44
Trigliceridos >150mg% 21659,243 39.09
Tabaquismo 11800,127 26.46
Colesterol >200mg% 11444,946 21.24
Hipertensión Arterial 906,687

13.30

Hemos caminado con la legislación para restringir el tabaquismo en lugares públicos, sin embargo los esfuerzos hasta ahora, no son suficientes, necesitamos que se cumplan las legislaciones para limitar nuestra exposición al humo de tabaco de segunda mano para los que no fumamos y evitar que el número de fumadores crezca.  Sin embargo estamos en pañales en la legislación para regular el uso de sodio en las comidas y no digamos la educación en alimentación saludable que debe implementarse en los niños pequeños porque la modificación de los hábitos en los adultos es sumamente difícil.

Tomemos en cuenta que la tasa de Sobrepeso/Obesidad es de aproximadamente 50% entre los adultos, lo que incrementa de forma desproporcionada el riesgo cardiovascular por el incremento de la prevalencia de  Hipertensión, Diabetes y Dislipidemias; lo anterior hace que la Enfermedad Cardiovascular sea una entidad frecuente en Guatemala, debemos recordar que es la principal causa de ingreso entre los adultos a nuestros hospitales nacionales; el 30% de los adultos mayores de 40 años padece de Hipertensión Arterial, la prevalencia de diabetes se encuentra arriba del 30% también, en este mismo grupo de personas.

Cuidar nuestro Corazón es trabajo individual, reflexionemos en ¿como podemos darle a nuestro Corazón un ambiente saludable? y la respuesta a esto viene de las campañas de prevención de enfermedaes cardiovasculares, que recomiendan:

    • Hacer un mínimo de 150 minutos semanales de ejercicio (ideal 25 minutos de lunes a domingo)

    • Comer una porción de fruta y verdura crudas diariamente.

    • No Fumar.

    • Mantener sus números controlados:

      1. peso ideal

      2. Presión en rango normal (o controlada si ya es hipertenso)

      3. Colesterol <200mg/dL

      4. Glucosa en rango normal (o controlada si ya es diabético)

    • No consumir Alcohol.

    • Restringir el consumo de Sal (idealmente NO usar salero).

La Federación Mundial del Corazón tiene la Calculadora de edad de su corazón (la que puede consultar acá), que ayuda a conocer como estamos tratando a nuestro corazón.

World Heart Day 2014: Heart Choices Not Hard Choices

Lo basico que un Internista debe saber sobre los trastornos respiratorios del sueño

Dr. Luis Rene Cruz Gordillo.
Miembro Asociación de Medicina Interna de Guatemala
Miembro Honorario Asociación Guatemalteca de Neumología y Cirugía de Tórax
Jefe de servicio de Neumología, Medicina Interna Hospital de Enfermedades IGSS

El síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) es una enfermedad caracterizada por ciclos de apneas e hipopneas y microdespertares frecuentes durante la noche y así mismo hipersomnolencia diurna. Esta enfermedad conlleva altas incidencias en accidentes de tránsito como en el campo laboral, últimos estudios de esta patología demuestran que se acompaña de complicaciones y desarrollo de diversas enfermedades tanto cardiovasculares como metabólicas.

El síndrome de apnea obstructiva del sueño es causante de varias muertes en el mundo además de ser el origen clínico más frecuente de somnolencias diurnas

El SAOS se caracteriza por somnolencia diurna, RONQUIDO, deterioro del estado de vigilia, rendimiento cognitivo y capacidad disminuida para conducir vehículos, disminución de la libido, astenia matinal, cefaleas matinales e hipertensión. Los síntomas que refiere el paciente durante las noches en sus horas de sueño, normalmente son presenciados por la pareja o compañero de dormitorio como son ronquidos, apneas vistas que inician como cese de la respiración, además el paciente padece de micro despertares y nicturia.

La prevalencia de SAOS es de 2 a 4 % en hombres y 1 a 2 % en mujeres, aumentando su incidencia después de la menopausia, se diagnostica en niños acompañados de hipertrofia amigdalina o adenoidea.

Existen suficientes evidencias para afirmar que el SAOS constituye un factor de riesgo a desarrollo de patologías fatales o muy discapacitantes, como son las enfermedades cardiovasculares o afecciones oculares, deteriorando así mismo la calidad de vida.

Es importante considerar esta enfermedad en pacientes con antecedentes de hipertensión refractaria, o agravamiento de la diabetes, ya que la situación del paciente mejora considerablemente con el adecuado tratamiento del SAOS.

Se debe tomar en cuenta esta enfermedad, también en pacientes con antecedentes de ronquido, somnolencia y pausas respiratorias durante el sueño, los cuales deben ser exhaustivamente analizados en todo paciente como prevención primaria a futuras complicaciones y más aún ante pacientes con riesgo cardiovascular o diabetes. Por lo tanto el médico no se debe limitar a indicar tratamiento durante las horas de vigilia del enfermo, sino también debe tomar en cuenta la calidad y cantidad del sueño para identificar, diagnosticar y tratar adecuadamente

SAOS:
El diagnóstico mejor empleado para esta enfermedad es la Polisomnografía de sueño nocturno. El tratamiento adecuado para el SAOS es el presión positiva continua de aire (CPAP) nasal.

Fuente y mas información:

  1. http://sleepfoundation.org/sleep-disorders-problems/sleep-apnea
  2. http://sleepfoundation.org/
  3. http://www.resmed.com/la/clinicians/tratamiento.html?nc=clinicians
  4. http://www.sleep-apnea-guide.com/cpap-machine.html

imagenes tomadas de: http://www.resmed.com/la/clinicians/tratamiento.html?nc=clinicians y http://www.sleep-apnea-guide.com/cpap-machine.html

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Staphylococcus aureus meticilino resistente: del ambiente hospitalario a la comunidad

*Dr. Jorge Maximiliano Laynez Chay
**Dr. Juan Diego Castellanos Taracena
*Infectólogo, Jefe de Servicio Hospital Roosevelt, Profesor titular Facultad de Ciencias Médicas, Universidad de San Carlos de Guatemala
**Residente de segundo año Medicina Interna, Hospital Roosevelt, Guatemala

Staphylococcus aureus (S. aureus) la más virulenta de las especies de Staphylococcus, es un agente causal tanto de infecciones nosocomiales como comunitarias, entre los procesos podemos encontrar entidades que varían desde infecciones menores de piel y partes blandas hasta procesos como bacteriemias o neumonía. En aproximadamente 25-50% de las personas sanas este microorganismo puede colonizar de manera persistente o transitoria la piel, y la tasa de colonización por este microorganismo es más elevada en personas diabéticas tipo 1, individuos con VIH/SIDA, pacientes sometidos a hemodiálisis y personas con lesiones cutáneas. 1, 2

S. aureus es la representación de la historia entre la lucha de las bacterias contra los antibacterianos, cuando se introdujo la penicilina en la década de 1940 las cepas de S. aureus eran sensibles a la misma, sin embargo surgió la resistencia a la penicilina. El patrón se repitió en la década de los 60 después del uso inicialmente exitoso de la meticilina. Para finales de la década del 60 varios países presentaban infecciones resistentes a este nuevo fármaco, países cercanos a Inglaterra como Suiza, Francia, Dinamarca, o lejanos como Australia y la India. (3)

Con el advenimiento de esta nueva cepa resistente se empezó a catalogar a este microorganismo según la susceptibilidad antimicrobiana que presentaba, dando lugar a la clasificación Staphylococcus aureus meticilino resistente (SAMR) Staphylococcus aureus meticilino sensible (SAMS). 3, 4,5, 6

A principios de la década de los noventas, SAMR se consideraba un patógeno principalmente asociado a cuidados hospitalarios, pero este panorama empezó a cambiar, mostrando ahora infecciones en pacientes previamente sanos como niños y adultos jóvenes sin los clásicos factores de riesgo de los pacientes en contacto a centros hospitalarios, por lo cual se reclasifica en S. aureus meticilino resistente asociadas a ambientes hospitalarios (SAMR-AH) y asociados o adquiridos en la comunidad (SAMR-AC). 3, 4, 7, 8

Modelos basados en la población alemana y estadounidense estiman que existen un rango de personas portadoras de SAMR a nivel mundial que varía entre 2 a 53 millones.  Estados Unidos ha mostrado en los últimos años un aumento en las infecciones de tejidos blandos por este microorganismo resistente, mostrando un promedio de 11 millones de visitas a médicos particulares, así como también un aumento en la tasa de aislamiento para SAMR del 59% en este tipo de infección, como también un aumento en consultas al departamento de emergencia debido a la gravedad de la infección de un 33% en el año de 1993-1994 a un 52% en el año 2004. 5, 6, 9, 10

Miller et al, presentan datos en infecciones causadas en la piel por este microorganismo, mostrando una prevalencia de 86% para SAMR-AC en infecciones graves de la piel como fascitis necrotizante. Fridkin et al, presentan datos sobre SAMR en tres comunidades en Estados Unidos, mostrando que la prevalencia actual de SAMR en infecciones varias se encuentra en aumento y se le debe de considerar un patógeno común dentro de las infecciones a tratar mostrando una prevalencia de 20% para SAMR-AC del total de infecciones por SAMR. Moran et al, en un estudio realizado en el departamento de emergencia de varios hospitales, nos muestra datos de pacientes con infecciones de tejidos blandos, mostrando una prevalencia de 78% para SAMR del total de infecciones producidas por S. aureus. 5, 6, 10

Las características particulares del SAMR-AC que le brinda una mayor patogenicidad, radican en la presencia del cromosoma en cassette estafilocócico mec (SCCmec), encargado de la producción gen mecA que le brinda una resistencia a los antimicrobianos β-lactámicos sin resistencia acompañante a otros antimicrobianos. Así como la presencia de la toxina Leucocidina de Panton-Valentine que daña la respuesta de los leucocitos y provoca necrosis tisular, lo que provoca una mayor agresividad, aumento en la patogenicidad y por lo tanto mayor morbilidad y mortalidad asociada a la infección de este microorganismo. Estudios han demostrado que en una infección grave-moderada en pacientes inmunocompetentes, o leve en pacientes inmunodeprimidos, están asociados a mayor mortalidad si el antimicrobiano de primera elección no es el correcto. 3, 4, 6, 9,11, 12,19

América Latina reporta una prevalencia general para infección por SAMR tanto SAMR-AC como SAMR-AH de 48.3% entre el año de 2004 a 2007. (11,12) Datos desglosados por países de América del Sur muestran una tendencia variable de infecciones de SARM, presentado Colombia una resistencia de 45%, Ecuador 28%, Perú 62% y Venezuela 26%. SAMR-AC presenta una prevalencia de 61% para el total de infecciones causadas por SAMR, en Argentina en el año 2007. 11, 12, 13, 14, 15, 16, 21

En Guatemala estudios realizados en la década de los noventa demostraban una resistencia del S. aureus a la meticilina en infecciones diversas, en un rango que variaba de 3 a 12% hasta el año de 1997. En el año de 1999 presentamos los primeros datos sobre resistencia a meticilina en SAMR-AC, mostrando una prevalencia en este grupo de 11.3% en muestras de diversas infecciones de tejidos blandos. Para el año 2006, estudios realizados en población pediátrica reportaban una prevalencia de 5.21% para S. aureus meticilino resistente a las 72 horas de ingreso al hospital San Juan de Dios de la ciudad de Guatemala y una prevalencia previa al ingreso de 3.13% para SAMR en esta población, lo que demuestra que este microorganismo resistente puede ser adquirido tanto en las comunidades como en el ambiente hospitalario. 17,18

Aunque no es fácil definir el riesgo que representa este microorganismo para la Salud Pública de Guatemala, se ha demostrado a nivel internacional que este microorganismo ha aumentado su prevalencia desde su descubrimiento en la década de los sesenta, rebasando los límites hospitalarios para instalarse en la comunidad como un patógeno frecuente, mostrando que en estos momentos es capaz de producir una gama de infecciones diversas que varían desde un rango benigno de entidades de la piel hasta infecciones sistémicas que ponen en grave peligro la vida de los pacientes en todas las edades, entre los más afectados encontramos niños y adultos en edad productiva que no han estado en contacto con servicios de salud, lo que muestra la presencia de este microorganismo en la comunidad. 1, 3, 5, 8,12

El problema de Staphylococcus aureus meticilino resistente, se agrava a nivel internacional con su presencia en estos momentos a nivel comunitario. En Guatemala factores como el hacinamiento en el hogar y trabajo, falta de educación en salud, mala higiene personal, una población en promedio de edad joven, trabajo con contacto físico con otras personas, contacto físico con fómites en el área deportiva, uso de medicamentos sin prescripción, favorecerían la aparición de infecciones por este microorganismo en nuestras comunidades, por lo cual es necesario realizar investigaciones que muestren el panorama epidemiológico nacional. 1, 3, 5, 7, 8, 11, 12, 21

Bibliografía

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imagenes tomadas de: http://lookfordiagnosis.com/mesh_info.php?term=staphylococcus&lang=1

Staphylococcus_aureus 2